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Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé



Rima Jotabé



Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé en lenguas diferentes al Español

Directorio de Poetas que escriben en rima Jotabé en español
 
 
FERNANDO MONTAÑA LOZANO
 
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Fernando Montaná Lozano

Fernando
Montaña Lozano

El Líbano, Tolima (Colombia)
Reside en Villavicencio, Meta
(Colombia)

Crítico de cuatro años

(2 Jotabems)


Esperando una empanada
y una fría limonada

en un negocio desierto
que a las ocho estaba abierto,
inició pronto el concierto
de un jovencito inexperto.

Era un novato rapero
rebuscándose un dinero.

No era una alegre tonada;
era un ritmo casi muerto,
no de cantante salsero.


A mi lado, un tanto inquieto,
escuchó atento el nieto.

Sus cuatro años de alegría
fueron toda una osadía.
Aunque tenía alcancía
dijo que no donaría.

«¿Por qué no le quieres dar?»,
lo quisimos presionar.

Y el infante pizpireto,
respondió mientras comía:
«¡A eso no llaman cantar!».



Oigo el canto del mar


(Jotabem hexasílabo)


No vienes a mí,
mi bello alhelí.

Bella como el mar,
palmas que al danzar
quieren abrazar
y quizá besar.

Bella sinfonía.
En tu lejanía

canta el mar por ti;
y en ese cantar
te sueño en bahía.



Amigo lasallista


(Jotabé)


Es Fernando Salguero un gran amigo
generoso, versátil y testigo

de los dones del orbe lasallista.
En tiempos de solaz es futbolista,
a veces es letal mamagallista,
recia cotiza castigando pista.

Llegó a esta Villavo de curioso,
dispuesto a trabajar. Mas, silencioso,

encontró en la Bella gran abrigo
y no hubo de llamar a una entrevista
a la mujer que lo pensó de esposo.



El árbol da vida


(Jotabé)


Cursan los años y todo envejece,
se avería con frecuencia o fallece.

Los tristes vaivenes de la memoria
tan sólo retienen la vieja historia,
de la derrota devenida en gloria,
que gira y gira en distraída noria.

La desesperanza del porvenir
zozobra en auténtico sinvivir.

Mientras que el buen árbol que el viento mece;
despliega su follaje en franca euforia
y ofrece el fruto para subsistir.



En buenas manos


(Jotabea)


Desliza nueva vida con piel grácil de armiño
cuando el galeno abraza con vívido cariño.

Con pasos azarosos, mirada que se anega,
un hombre, oídos lerdos, al consultorio llega.
Un ser de bata blanca lo acoge con su entrega,
escucha sus dolores y a su misión se pliega.

Le palpa arriba, abajo, bromea con la herida,
le ayuda a levantarse, le indica la salida.

Otrora un ser quejoso, con avidez de niño
descubre su energía, la gratitud lo ciega.
No sabe que el de blanco con Dios insufla vida.



El orden cardinal


(Jotabé)


¿Saben cuántos dedos tengo en mis manos?
Supongamos que completos y sanos.

En mi mano izquierda, meñique diez,
el dedo más curioso en la niñez.
Anular nueve, dicen idiotez.
El corazón es ocho, calidez.

Siete es el índice de señalar
y seis le corresponde a mi pulgar.

¿Que cuántos dedos tengo, mis hermanos?
Van seis; y aquí tenemos la extrañez:
¡Once si pongo la diestra al sumar!



La danza del sumiso


(Jotabé)


Me han puesto nariguera y aparento
seguir, cabeza erguida, muy contento.

Pensar que en esta danza de millones
de seres aceitando sus pistones
tras el canto de plácidas canciones
desenrolla mis rudas emociones.

Mi leal nariguera: eres hermosa,
mas, sin billete no serás mi diosa.

Ven para acá, te espero en mi aposento.
Llenarás mi bolsillo en elecciones
no importa si después caigo en la fosa.

 
     
 
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