
Lázaro
Díaz Almeida
Aguada de Pasajeros,
Colón (Cuba) |
Amor
(Jotabem)
Amar es un don extremo
y contra el amor, no remo.
Amamos nuestra mamá,
porque la vida nos da
y también, nuestro papá,
que el sustento nos dará.
Amamos a las mujeres,
aunque son como alfileres
y por eso, amar no temo,
porque la vida se va,
cuando menos, tú lo esperes.
El mar
(Jotabem)
¿Que isleño, no adora al mar,
más, si le gusta pescar?
Es como un Dios poderoso,
además, de ser hermoso,
un lugar para el reposo,
que resulta milagroso.
Más del setenta por ciento,
es del mundo, este elemento.
Permite comunicar,
este planeta precioso,
adonde feliz me siento.
El amor
(Jotabem)
El amor es una cosa,
ante todo, muy hermosa.
Pero el amor, es también,
semejante con un tren,
algunos lo montan bien
y otros deja en el andén.
Amor, amor, caprichoso,
sentimiento doloroso.
Pero sin amor, odiosa,
es la vida que te den.
¡Amar es maravilloso!
¡A pescar!
(Jotabé)
Después de estar muchos días trancado,
me siento infeliz y malhumorado.
Circulan bastantes enfermedades,
han mermado mucho mis facultades
y he perdido ya, tantas amistades,
que salgo por cubrir necesidades.
No obstante, pienso este fin de semana,
darme un brinco, por la presa cercana.
Desde niño, siempre a mí me han gustado,
mucho estas amenas actividades
y hace rato, no cojo ni una rana.
Verso sentido
(Jotabé octonario con rima leonina)
Cuando el verso, uno lo escribe, poniéndole el corazón,
el que lee, lo recibe, con mayor satisfacción.
El verso que no se siente, tiene muy poco valor
y no le llega a la gente, más bien le causa, rencor,
por no tener suficiente, motivo para el lector,
por eso ocupo mi mente, tratando de ser mejor.
Solo escribo lo que veo, sin importar lo que digan
expresando lo que creo, no importa si me castigan.
El verso que se concibe, sin tener inspiración,
nos suena muy diferente, porque no tiene motor
y por eso, queda feo, solo gusta a los que intrigan.
El tafanario de Sofía
(Jotabé)
Hermoso tafanario, el de Sofía
y por él mi amigo, se moriría.
Pero la existencia es muy caprichosa,
en otros tiempos, ella fue su esposa,
pero el destino, decidió otra cosa
y ahora suspirando, ve la hermosa.
También me sucedió, de esa manera
y lo he lamentado, la vida entera.
Es que es muy difícil, el día a día
y hasta la carne, se nos vuelve odiosa,
sinceramente, aunque uno no lo quiera.
Alejandra Pizarnik
(Jotabé octonario)
Fue, Alejandra Pizarnik, una poeta argentina,
una escritora genial, que todavía ilumina.
La poeta del silencio, fue el apodo que dejó
y escribió múltiples obras, en lo poco que vivió,
porque enferma de los nervios, un día, se suicidó,
sin embargo, con la pluma, donde quiera destacó.
De orientación bisexual, escribió mucho de amor,
de la vida y los problemas, reflejando su dolor.
Ahora la recordamos, cuando el año se termina,
por los valores que tuvo, por todo lo que escribió
y aquello que significa, para todo buen autor.
El bárbaro del ritmo
(2 Jotabems)
Yo jamás olvidaré,
al genial, Beny Moré.
Por su música brillante
y su voz que era impactante,
de verdad que era un gigante
y no lo elogio bastante.
El rey de la melodía,
en Cuba, la patria mía.
Por desgracia, se nos fue,
pero él era tan brillante,
que está vivo todavía.
Escucho sus grabaciones
y me lleno de emociones.
No comprendo, de que modo,
encontraba el acomodo,
para cantarnos de todo,
por eso su justo apodo.
En la ciudad o el batey,
nadie se olvida del rey.
Vive en nuestros corazones
y en las almas, sobretodo,
por ser un hombre de ley.
Navidad
(Jotabem)
El día de Navidad,
disfruto en mi soledad.
Mis hijos entran lejanos,
pero los siento cercanos,
porque los seres humanos,
seguimos distintos planos.
Adentro del alma mía,
yo tengo a la poesía
y por eso, la verdad,
entonces resultan vanos,
los golpes de cada día.
Las fiestas decembrinas
(3 Jotabems)
1
Son las Fiestas Decembrinas,
para mí, siempre divinas.
Al llegar la Navidad,
siento la felicidad,
de aliviar mi soledad
y compartir mi amistad.
Amigos y familiares,
entre tragos y cantares,
nos arrancamos espinas,
que clava la humanidad
y nos llenan de pesares.
2
Igual que ocurrió al Señor
que nació de un gran amor,
en las tierras de Belén
y después sufrió también,
de los hombres el desdén
y traición, de saben quién.
Vinieron los Reyes Magos,
con sus regalos y halagos,
a recibir al mejor,
allá por Jerusalén,
después de tantos estragos.
3
Y vino la Nochebuena,
para acabar con la pena
y llegó La Navidad,
a traer felicidad,
a toda la humanidad,
esa es la realidad.
Por eso, todos los años,
olvidamos los engaños
y el corazón se nos llena,
en honor a la verdad,
de sentimientos extraños.
Sin fanfurriñas
(Jotabé)
Son las actividades decembrinas,
preciadas en las tierras colombinas.
De igual manera, ocurre en todo el mundo,
la gente aprovecha cada segundo
aunque a veces llevemos muy profundo,
un dolor, que motive lo iracundo.
Olvidamos las muchas fanfurriñas
en medio de los dulces y las piñas.
Aunque nos pinchen, aún las espinas
y suframos del modo más rotundo,
no es el tiempo mejor para las riñas.
De pesca
(Jotabé)
Estoy pensando, este fin de semana,
ir a pescar a una presa cercana.
Pescar me produce, mucha alegría,
desde niño, ha sido la vida mía
de tal manera, que yo les diría,
que sin la pesca, hasta me moriría.
Mi mujer discute, mucho conmigo,
porque soy de las pescas, un amigo.
Sin embargo, se lo tiro a jarana
y no discuto, por tal bobería
o la existencia se vuelve un castigo.
Antinatural
(Jotabé)
Muchas veces, me duele la cabeza,
viendo sufrir a la naturaleza.
Es que el hombre es un ser tan descuidado,
que rompe sin querer, hasta lo amado
y no mira presente, ni pasado,
con tal de conseguir, lo deseado.
Tenemos que mirar hacia el futuro,
porque pronto estaremos en apuro.
Contemplo la existencia, con tristeza,
cuando veo al planeta, destrozado
y siento que existir, sea tan duro.
Este fin de semana
(Jotabé)
El fin de semana tengo pensado,
escribirle versos a un ser amado.
Estoy en cama por enfermedad,
y me pongo triste en mi soledad,
por lo que escribiendo en realidad,
me alegro un poco, con facilidad.
Le escribo a mis hijos, a mis hermanos
y encuentro en versos, recuerdos lejanos.
Me alegra mucho volver al pasado,
pensar en mis padres, en la amistad
y ser feliz, empleando las manos.
Cuba hoy
(Jotabé)
Tenemos aquí, dura situación,
después de enfrentarnos con un ciclón.
Luce que la vida llegó a su fin,
no se oye ni música en el jardín,
el pájaro no vuela en el confín
y la máquina, calla el cornetín.
Los ríos están ahora crecidos
y los puentes también aquí, perdidos.
Llorando está toda la población,
el médico no tiene botiquín
y serán nuestros días muy sufridos.
Francisco de Quevedo
(Jotabé dodecasílabo)
Francisco de Quevedo, fue un español,
que con la pluma, brillaba como el sol.
Poderoso caballero es don dinero,
dijo una vez, escribiendo muy certero
y es algo que ahora dice el mundo entero,
quitándose ante sus obras, el sombrero.
Fue la historia de la vida del Buscón,
la que encabeza, su extensa relación.
Ante Góngora perdía su control,
pero fue un hombre, cabal y muy sincero,
que escribiendo, aún nos llega al corazón.
Sin fornimento
(Jotabé)
Soy un bardo con poco fornimento,
pero he logrado usar mi pensamiento.
De modo que utilizando el lenguaje,
he conseguido de escritor un traje,
emprendiendo muy a menudo un viaje,
sirviendo las palabras de pasaje.
Soy poeta más bien por osadía,
porque nunca estudié la poesía.
Pero escribo y digo, aquello que siento
y sin ser un tremendo personaje,
sé como utilizar, la musa mía.
¡ZZZZZZ!
(Jotabem)
Hace ya unos cuantos días,
son tristes las noches mías.
Prolongados apagones,
con mosquitos a montones
y un calor que en ocasiones,
hasta afecta mis pulmones.
¡Plas! ¡plas! se escucha mi esposa,
queriendo aplacar la cosa.
Pero sus manos vacías,
anuncian complicaciones.
¡Que vida tan fastidiosa!
Exicial
(Jotabé)
En el ayer, exicial fue un vocablo,
que utilizaba al hablar hasta el diablo.
Significa, mortífero, violento,
pero con poco uso, llegó el momento
pero se fue volando, como el viento
y es solo parte del conocimiento.
Ahora, no está mal dicho exicial,
si nos referimos a lo mortal.
No obstante, no me gusta cuando hablo,
que piensen que son palabras que invento
o me tengan por un superficial.
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