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Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé



Rima Jotabé



Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé en lenguas diferentes al Español

Directorio de Poetas que escriben en rima Jotabé en español
 
 
JOSEPHINE BARRETT
 
Poemaa página 02
 
Josephine Barrett

Josephine
Barrett

Tuxpan De Rodríguez Cano, Veracruz-Llave (México)

Inmenso mar

(Jotabea)


Se pierde la mirada, la mente te traiciona
en la arena dorada que un límite menciona.

¿Pero cómo abarcarte? se te mira infinito
con olas de grandeza tan profundo y bonito.
Ese color turquesa, transformado en grafito
cuando las tempestades provocan tu apetito.

Perece que engulleras las barcas en su viaje;
otras veces, tranquilo, reflejas el paisaje.

Eres el claro ejemplo de aquello que apasiona.
Jugueteando en tu orilla soy algo pequeñito
¡Oh mar, nunca detengas tu olas, tu coraje!



Cizañosa


(Jotabé)


«Yo no intentaba dimidiar –dijiste-
el corazón, por Dios». Pero la viste.

Era más joven si dudar y hermosa,
fresca y lozana, semejante a rosa
recién cortada, con su faz graciosa;
ligera y suave como mariposa.

Más te envolvió con fuerte telaraña,
hábil y astuta con perversa maña.

Y te marchaste. Pero ya entendiste
a distinguir la esencia de la cosa
y a separar del trigo la cizaña.



Sentir del alma


(2 Jotabés)


El alma se empapaba en la grandeza,
en el color de campo, en la belleza.

Y en la dulce pradera, en la llanura,
vi cómo se llenaba de ternura.
Porque mi amor estaba y su hermosura
era cual trigo limpio en la espesura.

Y el penoso trajín de las faenas
era liviano entre mil cosas buenas.

Porque lejos estaba la tristeza;
la sencilla verdad del alma pura
alejaba los miedos y las penas.


Pero la vida se me puso triste;
mas cuando el alma se partió, no viste.

Y en lágrimas mi pan se deshacía,
y la llanura se tornó sombría.
Ni el cantar de los pájaros oía;
la tierra se volvió desnuda y fría.

Y la atmósfera pura de la aldea
se escapó tras aquella Dulcinea.

Ya no se puede remediar, no existe
quien te pueda llenar, alma vacía.
«¡Dios lo ha querido así! ¡Bendito sea!»



La niña anciana


(Jotabé dodecasílabo)


La jaula se ha vuelto pájaro que ha volado,
Señor, y mi corazón se ha destrozado.

El aire me castiga y junto a mi ser
hay monstruos que mi sangre quieren beber.
Gritan y en ese instante quiero poner
un cerrojo en mis labios, ¿qué puedo hacer?

¡Solo tengo veinte años! pensaba, ufana;
mas pésame la niñez como a una anciana.

La jaula, vuelta pájaro, ha devorado
todas mis esperanzas. Igual que ayer
se ha marchado mi risa por la ventana…


(Inspirado en el poema «El despertar» de Alejandra Pizarnik)



Jesús el mejor amigo


(2 Jotabems)


Diciembre trajo consigo
la bendición de un amigo.

Amigo que en ti confía
con su luz, con su alegría
con amor, con armonía
que alumbra la noche fría.

No es un hombre, no es un niño;
no es rey con manto de armiño.

Si comprendes lo que digo
le amaras más cada día,
recibirás su cariño.


Porque su amor generoso
es un regalo precioso.

Él es vida y libertad.
es paz, cariño, amistad.
Es calor, fraternidad,
es luz en la oscuridad.

Es Jesús que, en Nochebuena,
nació a la Virgen Morena.

Es el misterio glorioso
que nos brinda Navidad,
noche de magia serena.



El ángel y el niño


(Jotabé hexadecasílabo)


Hoy me miras en sollozos, ángel de las alas rotas;
con lágrimas te despiden aquellas almas devotas.

Contemplando los susurros de un corazón inocente
no pueden turbar tus ojos las arrugas de tu frente.
¿Será que a mi te pareces? Inocente de repente
La madre no se esperaba que partieras, fugazmente.

En ángel te convertiste, niño de boca rosada;
tus miembros palidecieron al color de la alborada.

Ya volverás a tu cielo, tras las regiones ignotas.
Nube azul, alma de niño. Promesa del inconsciente
que dejó mi cuerpo frío, con la vida destrozada.



Desamparado


(Jotabé)


Lloraba el niño, estaba solo en casa.
Es pequeño, no sabe lo que pasa.

El padre a veces llega, huele a vino;
dice que es una carga en su camino.
Un niño tan chiquito, triste sino,
porque su llegada nadie previno.

Su madre se fue tarde, nada dijo;
no le importa si solo queda el hijo.

A veces la pareja, si fracasa,
no se preocupa por el destino.
Su futuro se vuelve un acertijo.



Ejemplo natural


(Jotabé)


Ya se acerca el invierno, ¡aprovisiona!
El descuido problemas ocasiona.

Así, después de hacer el fornimento
seguro no tendremos ni un lamento.
Las cosas se prevén en su momento
para evitar el arrepentimiento.

Mientras los osos duermen, las ardillas
llenan nidos de frutos y semillas.

Son ejemplo para toda persona;
los animales guardan su alimento.
¡Nos enseñan con tantas maravillas!



Oración


(Jotabé dodecasílabo)


En la cárcel loca de tu corazón
me siento la mártir de tu compasión.

De mis sueños rotos, árbol sin raíces;
túnel sin salida, cálida en matices.
Gélida mirada. En tus días felices
cínica palabra mágica me dices.

Frágil y pálida muriendo por verte,
mírame perdida con mi inútil suerte.

Bebo de tu cáliz con una oración.
Perdón si no es fácil borrar cicatrices.
Ángel de mis sueños, déjame quererte.



¡Qué-vedo!


(Jotabé tridecasílabo)


Nacido de Madrid, poeta, novelista
misógino y burlón, asceta, moralista.

En Góngora no vio Francisco de Quevedo
ni amigo, ni mentor. Y no le importa un bledo
le llamen bebedor, igual se arroja al ruedo
Io cual es de admirar y quejarme no puedo.

Pues su pluma cantó desde su pecho, fuerte
al amor constante, más allá de la muerte.

Quevedo, de mi gusto el primero en la lista.
Entre Góngora y tú, yo contigo me quedo.
Tu sátira inmortal sin duda me divierte.



Curiosas aves


(Jotabé)


Cucú, cucú, cantaba ese cuclillo
feliz, feliz, porque el sol amarillo

escondido estaba al final del día.
Se deleitaba con su melodía.
Cuá cuá, cuá cuá, luego un pato reía
surcando el agua con su travesía.

Se zambullía por el arroyuelo
y luego alzaba las alas al cielo.

Después observé que un tecolotillo
ya se sumaba con su algarabía.
Curiosas aves que alzaban el vuelo.



De Perú para el mundo


(Jotabé)


La pluma latinoamericana
de un gran impulsador. Del alma humana

un gran conocedor. Retó a la suerte
luchando entre penurias, se hizo fuerte
de mente y corazón. Hoy puedo verte
con los Heraldos Negros de la Muerte.

Vallejo fue de Perú para el mundo
un vanguardista de sentir profundo.

Tu grandeza, exquisita filigrana.
El dolor, la tristeza de perderte.
Tu legado es el arte más fecundo.



Mi hermosa luna


(Jotabé tridecasílabo)


Duermen murmullos colgados de tus pestañas;
hay besos apasionados en tus entrañas.

En la noche con tu brillo tan misterioso
para muchos eres diosa de cuerpo hermoso.
Para algunos eres bruja de andar glorioso
con el cabello argentino, suave y sedoso.

La dama de madreperla de noble cuna.
¿Quién no ha soñado con verla? ¡qué gran fortuna!

Si te contemplo con calma, ¿por qué me engañas?
¡Si no hay nada en mi universo maravilloso
que a ti pueda compararse, mi hermosa luna!



Que no te importe


(Jotabé)


Las palabras, cimientos de mi casa
cierran la puerta a la conciencia escasa.

Porque la mente es la razón primera
donde termina la creciente espera
¡Que no te importe lo que pase afuera!
Si solo es sueño de ilusión, quimera.

Que nos importe cuando muere el día
si no es acorde a nuestra melodía.

Si en la intención nuestra insistencia pasa
sin entender si es falsa o verdadera…
¡que no te importe, ella fue poesía!



Dualidad


(Jotabé)


¡El extraño destino y sus pasiones!
Confunde el bien y el mal en sus acciones.

Uróboro infernal que no termina.
Devora igual la rosa que la espina
¿Justicia en propia mano, es medicina?
¿Quién sabe si al abismo se encamina?

La sangre ajena es malagradecida;
va la cruda verdad adormecida

disfrazada de buenas intenciones.
Pregúntate, a la vuelta de la esquina:
¿Cuál es la mejor obra de tu vida?



Delmira Agustini


(Jotabé tridecasílabo)


De Uruguay para todos, grandiosa Delmira;
poeta sensible, todo el mundo te admira.

Trágico el destino que te llevó a la muerte
en manos del dolor, juguete de la suerte.
Erótico esplendor proyectabas y al verte
reflejabas tu amor, el que tu alma convierte.

¿Quién no se estremeció con tus bellos sonetos?
Intentaban seguir a tus pasos inquietos.

El amor te recuerda, tu nombre suspira
y brazos amantes soñarán con tenerte
siguiendo el murmullo de tus dulces secretos.



El convento humilde


(Jotabé dodecasílabo utilizando el recurso del anagrama)


Y le daba* arroz*a la zorra* el abad*
en aquel convento con gran humildad.

Porque para nadie resulta sorpresa
que si todo abunda, siempre hay buena mesa;
y los animales* comen milanesa*
con sopa caliente, muy, sabrosa, espesa.

Pero en los conventos humildes no existe
jamón*, y la monja* se siente muy triste.

Una cosa* saco*de ver la hermandad
que tiene el convento: de Dios la promesa.
¡Hermano Francisco, siempre pobre fuiste!


Palabras que son anagramas: daba-abad; arroz-zorra; animales-milanesa; jamón-monja; cosa-sacó.



Regalo de la vida


(Jotabea)


Para mí los poemas son flores derramadas;
son colores plasmados en suaves pinceladas.

Si los versos peldaños fueran de una escalera
donde subir pudiera las veces que quisiera
para bajar la luna, tu sol y nuestra espera;
la oscuridad, el alba, del sueño una quimera.

Llenaría con ellos la faz de mi planeta;
tornándose en mi vida el inicio y la meta.

Entre palabra y verso, regalos de las hadas,
sucede que en el mundo la más feliz yo fuera
si vivir yo pudiera la vida de un poeta.



Corazón de diamante


(Jotabé)


Si ante tu amor me muestro de diamante
con dureza y frialdad, siempre distante.

Porque ¿sabes? olvido mi decoro
y niego ante tus puertas mi tesoro.
Es otro a quien espero, a quien adoro
y por amor completamente imploro.

Por eso soy diamante a tu insistencia,
mas, valiosa, se vuelve tu presencia.

Darte no puedo un corazón amante
pero yo te prefiero, aunque le lloro.
Prevalezca la luz de la conciencia.



Yo lo viví


(Jotabé dodecasílabo)


En la lejana isla, perla del caribe
donde nació el corazón y el alma escribe.

En la luz apareció José Martí
cual faro de libertad, yo lo viví.
«Tiene el alma del poeta», lo advertí
y «El rayo surca sangriento», le escribí.

Dos patrias tiene y Cuba es una de ellas;
la otra es la noche con todas sus estrellas.

«La niña de Guatemala» le recibe.
Con una rosa blanca le despedí
al hombre sincero de palabras bellas.



Todo contigo


(Jotabé)


Eres el vuelo de mi libertad;
un dulce cielo de felicidad.

Música suave para el corazón,
noches de insomnio, de gran ilusión.
Eres fuego que enciende mi pasión,
melodía que guarda mi canción.

No tengo miedo, pena ni dolor
si tú pintas mi vida de color.

Es posible quererse de verdad
entre el juego del sueño y la razón.
¡contigo todo, el dueño de mi amor!



Inundaciones


(Jotabem hexasílabo)


La lluvia en la calle
bajaba del valle.

Y con la tormenta
cuando el cauce aumenta,
nadie toma en cuenta
que un peligro enfrenta.

Hay inundaciones;
agua a borbotones.

Cuando el dique estalle,
la gente lamenta
sus afectaciones.



La paz de mi lago multicolor


(Jotabé tridecasílabo)


Le miro quieto, contemplando su color
y sus matices claroscuros en fulgor.

Que nada rompa la tensión superficial
del iris vivo, transparente cual cristal.
Imagen clara, casi nube celestial
el dulce lago que nació del manantial.

Sutiles ondas alumbradas por el sol
de concha nácar semejando un caracol.

La paz que irradia me contagia con amor;
yo quiero, al verte, descansar también igual.
¡No temas, lago, todo está bajo control!


Cuadro: From the lake de Georgia O'Keeffe



A tu recuerdo


(Jotabé tetradecasílabo)


Benedetti, tu magia de Uruguay para el mundo;
cuento, teatro, novela, ensayista profundo.

Si tiene un lado oscuro mi propio corazón,
tus letras le llenaron de luz y de pasión.
No les falta te juro, para honrarte razón.
Merecida tuviste la condecoración.

Obligado al exilio fue Argentina tu casa;
en Madrid y Mallorca tu recuerdo no pasa.

Benedetti, tus obras siento a cada segundo
en el fondo del alma, sin igual emoción.
Tu recuerdo me llena, pues mi mente traspasa.



El florecer de la poesía


(Jotabé)


Llega la Musa en despertar lejano,
dulcemente me toma de la mano.

Y me lleva en su senda de gloriosas
epopeyas, batallas victoriosas
en romances, cantares y asombrosas
letras volando igual que mariposas.

Y me envuelve sutil en Poesía;
dulce copa colmada de ambrosía.

El regalo de Dios al ser humano:
Poesía nacida con las rosas
floreciendo, tan tuya como mía.



Eres mujer


(Jotabé)


Eres una mujer, sin etiquetas;
imparable, con todas sus facetas.

Ni buena, mala, alegre o deprimida;
que se atreve a valer y ser querida.
Que formas en el cielo tu guarida
sin dejar en la tierra un alma herida.

Que te sientes mujer empoderada
y también te has sentido enamorada.

Y no buscas miradas indiscretas;
solo quieres que entiendan que, en la vida,
eres digan de amar y ser amada.



Espina de amor


(Jotabé)


No se viste la rosa de hermosura
si la espina le cubre de amargura.

Quien no ha soñado con la vez primera
del amor, la locura de la fiera
roba el alma, la vuelve prisionera
cual si fuese una eterna primavera.

Del amor no se escapa, pues adora
como a rosas, cortarnos en la aurora.

Pues quien ama no piensa, se figura
que su amor no termina aunque se muera.
¡Es espina clavada que atesora!



Mi amor por Pablo


(Jotabea)


Amor de esos que besan y se van, me dijiste.
¿Cómo puedo olvidarte, si tanto amor me diste?

Mi dulce amor lejano, te fuiste y sin embargo
dejaste en versos tristes, dulce sabor amargo.
Neruda, mi poeta, mi sino, mi letargo;
entre cartas al viento mi corazón encargo.

Aunque de sobra sabes «me gustas cuando callas»
hoy tu ausencia no quiero, no me importan tus fallas.

Flor de pétalos tersos, marcharte no pudiste.
En Chile dejas huellas que no pasan de largo,
que han traspasado el tiempo, fronteras y murallas.



Sueño de hielo


(Jotabé)


En la pupila azul de un mar de hielo
descansa el corazón en albo suelo.

Reina del sur, tu cuna helada sueña
en el desierto blanco que domeña
donde la vida es frágil y desdeña
y borra de su faz mínima seña.

El círculo polar que te aprisiona
jamás logra pasar una persona.

Antártida, tan gélido tu anhelo.
De helada eternidad eres la dueña,
tu mítica frialdad nos emociona.

 
     
 
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