
José
Morillo
Chambo
Puerto Cabello, Estado Carabobo (Venezuela) |
A que lo supero
(Jotabé)
Sentadito en el patio de mi casa,
me quedé pensativo, a ver qué pasa
con el nuevo reto. Pienso, me acuesto
un rato; a mi propia mente le apuesto
a que lo supero, me manifiesto
con un Jotabé. ¡Claro! Estoy dispuesto
a superarlo. Primero, a contar
sílabas, pero igual debo afrontar
a la rima imperfecta, que fracasa
con la perfecta; no hay nada opuesto.
Las rimas no se pueden confrontar.
Fue muy leve el enojo
(Jotabé)
Muchísimas veces estoy tranquilo.
Otros días trago grueso, asimilo.
¡Pero no siempre estoy de buen humor!
Lo mal hecho me cambia de color,
se me altera el genio dominador
y la fanfurriña adquiere valor.
Todo pasa, fue muy leve el enojo.
Igual, mi rostro se tiñó de rojo.
Mi calma vive feliz en su asilo,
acompañada de bondad y amor,
pero hay quien la molesta por antojo.
De tren en tren
(Jotabé)
Su conducta jamás era aplaudida,
y de tren en tren marcaba la huida.
Es una temporada en el infierno
la que vivió. Lo mojó el invierno,
mas no puedo enfermar su afán interno
de sobresalir hasta ser eterno.
Sus viajes tenían significado.
Quería ser poeta, ovacionado
y aplaudido para toda la vida.
El abrazo europeo fue fraterno,
pues hoy, Arthur Rimbaud es recordado.
¿Será que la quiero?
(Jotabé dodecasílabo)
A veces me digo: ¿será que la quiero,
o será que sólo es mentira y prefiero
seguir ocultándolo en mi corazón?
No es justo, no hay ninguna razón
que yo siga sufriendo en un callejón
cerrado, sin salida, sin atención.
Mejor le presto atención a mi sentir.
Me olvido del amor, pero sin sufrir.
Mis sentimientos siempre están de primero.
Son lindos y actúan con buena intención.
Se cansaron de dar y no recibir.
El monorrimo no llora
(Jotabeíno)
Cada Jotabé se bendice. Escribirlo
es bello; admirar su estructura es vivirlo.
Todo es especial, desde el terzo a la rima
es universal, elegante y te estima.
Una perfección; su variante es la cima;
y su corazón a la musa sublima.
El sentimental monorrimo no llora;
disfruta feliz; cuatro versos adora.
Puedes escribir un poema y sentirlo
dentro de tu piel, con amor; este anima
y calma tu ser con pasión cada hora.
Amo mi profesión
(Jotabé tetradecasílabo)
Reparar fuera de borda es una maravilla.
Una falla es estresante, no es tan sencilla.
Hay clientes que se sacrifican por reparar
bien sus motores; otros que, con sólo mirar,
ya saben el problema y buscan solucionar.
Pero hay muchísimos que les encanta pagar.
Los que pagan más son los que destrozan las pistas.
Sus máquinas están finas, pues son detallistas.
Amo mi profesión, aunque pierda una costilla,
no pienso para nada dejar de trabajar.
Cuando trabajas con ética, el mundo conquistas.
¿Por qué tanto silencio?
(Jotabé)
Cada año mueren niños desnutridos.
El hambre no mira los apellidos.
También es triste ver a adolescentes,
personas mayores, tan inocentes,
sin masa muscular. Sólo los dientes
indican que son humanos vivientes.
Yo pregunto: ¿por qué tanto silencio?
A todos los congresistas sentencio.
¿Por qué no hay diálogos dirigidos
a ayudar? Sean buenos dirigentes.
Del mal son clones, no los diferencio.
No digas nada
(Jotabé tridecasílabo)
No digas nada, solo siente mi calor.
Huele y disfruta la fragancia de mi amor.
Sácíate completa, pero no digas nada;
no trates de ocultar que estás enamorada.
Me doy cuenta por el brillo de tu mirada.
Ten silencio, habla tu piel, la noto excitada.
Aguarda, que tu calma sea tu gemir.
Que el placer te susurre al oído al dormir.
Nada puede salir de tu boca. El sudor
y tu sábana preguntan a mi almohada:
¿Dinos algo? Mas esta prefiere fingir.
Miran todo
(Jotabé)
La gente no puede vivir tranquila.
Si no tiene para comprar, alquila.
Nadie quiere ver en tu casa rosas.
No es broma, son numerosas cosas.
No puedes convivir con dos esposas
porque te enamoran una, con prosas.
Ni se te ocurra tener cuatro carros,
ni menos ser fumador de cigarros.
Miran todo, hasta por una pupila;
te critican, son almas misteriosas.
Provoca castigarlos a chaparros.
Tres balas
(Jotabea)
Se encontró sin salida por diversas razones.
Tomó diversos trenes en muchas estaciones.
Pero se equivocó; prefirió otros rieles,
buscó falsos amigos, compañeros infieles
que llevaron su vida por oscuros niveles.
Se manchó la pintura, murieron los pinceles,
pereció el color que adornaba sus alas.
Lo sorprendió la muerte, con tan sólo tres balas.
Un cuerpo yace muerto, muertas las ilusiones,
de viajar en avión, de cortar los pasteles.
No creíste en tus padres, ahora entierro inhalas.
Y sabrosos helados degustar
(Jotabé)
Después de una semana ajetreada,
me toca ayudar en casa a mi amada.
Ambos nos levantamos muy temprano.
Ella prepara un desayuno sano.
En cuanto a oficios, nos damos la mano.
Nuestro amor es gigante, no enano.
En la tarde, nos da por caminar
y sabrosos helados degustar.
Se asoma la bella noche estrellada.
La almohada siempre se alegra en vano,
porque el lunes debemos trabajar.
Los búmeran se regresan
(Jotabé decasílabo)
La humildad debe estar de primero.
No todo en esta vida es dinero.
Muchos se creen tenerlo todo,
y cuando se atascan en el lodo,
se recuerdan del buen acomodo
que tuvieron en algún periodo.
Todos los búmeran se regresan.
Las humillaciones siempre expresan
que no andas por un buen sendero.
Humillar no es bien, de algún modo;
al morir, al campo santo ingresan.
Sin pensarlo
(Jotabé)
Sin pensarlo, me mantienes contento.
Me das tu cariño en todo momento.
Solamente Dios sabe lo que hace.
Para mí, guardas todo lo que nace
dentro de tu corazón. Me complace
la preciosa conexión, el enlace
existente que nos mantiene unidos
por siempre, en casi todos los sentidos.
No te hace mucha falta el fornimento,
pues tú, prevés, todo en tu ser renace.
Hasta tus sueños están protegidos.
Disfruten su matrimonio
(Jotabé tetradecasílabo)
Cada noche, antes de dormir, pienso tantas cosas.
De la discordia existente entre esposos y esposas.
Discutiendo por cosas tan simples, sin sentido,
dialoguen de proyectos, de unión, de lo vivido.
De los años juntos, del amor correspondido,
hablen de Dios; buscarlo siempre está permitido.
Al despertar, digo: «esto se hará realidad,
cuando en sus hogares viva la felicidad».
No discutan, sólo imagínense aquellas rosas
que miraron aquel primer beso recibido.
Disfruten su matrimonio con sensualidad.
El vago
(Jotabeíno)
Vago, vividor, no tendrás importancia.
Toda tu visión futurista es vagancia.
La bella intención de salir adelante
queda en el vagón del olvido. Inquietante
es tu posición. Incapaz, detonante.
Pronto miraré tu futuro arrollante.
Tu reino, un colchón que te brinda flojera.
De paso ladrón, saquear la nevera
se llama robar; es letal la ignorancia.
La comodidad la disfrutas bastante.
Otro del montón, el trabajo te espera.
Mucho habla la metáfora
(Jotabea)
Poeta, escritor crítico del verso dominante,
enemigo satírico, poesía diamante.
Despierta está la prosa, buscando su tesoro,
bajo el cielo español en el Siglo de Oro.
«Definiendo el amor». Soneto que hace el coro,
al hielo abrasador, al sueño en deterioro.
Mucho habla la metáfora de cada rima escrita,
del canto de la hipérbole, cuando el corazón grita.
¡Hoy falleció Quevedo, murió el sol brillante!
Se despidió tranquilo frente al viento sonoro.
Sin mirar las estrellas en la noche infinita.
Victoria aeronáutica
(Jotabé)
Una tripulación pisó la luna.
La misión resistió, «sin duda alguna»,
la presión atmosférica. La gloria
aplaudió, la emoción grita: ¡victoria
aeronáutica¡ Dócil, notoria.
Gran época de júbilo, de historia.
La televisión informó; la nave
espacial aterrizó como un ave
fénix, luego de unos días con una
magnífica incursión satisfactoria.
La NASA unió con éxito su clave.
El querer es sagrado
(Jotabeíno)
Todo lindo amor cicatriza ructura,
con delicadez, expresión y locura.
Vale la atención, el respeto y paciencia.
Cariño, igualdad, comprensión, existencia.
La sinceridad nunca quiere violencia;
la evita. Jamás sufrirá la impotencia
que deja el rencor. El querer es sagrado,
porque el corazón siempre goza callado,
disfrutando ser como el ángel que cura
con toda su paz. Inyectando inocencia
seria, fiel, capaz de olvidar lo pasado.
Robo impecable
(Jotabé)
En mi pueblito, en todas las cocinas
no faltan las tajadas; son divinas.
Nunca falta uno que quiera agarrar,
sin permiso, mejor dicho, robar
de manera sana para probar
y su retardado antojo saciar.
Al final, nadie fue. ¿Quién es culpable?
Alguien dice: ¡Qué mal, irresponsable!
Todo pasó, comieron las vecinas.
Hasta el perro sonríe al degustar
dos veces; su robo queda impecable.
Cáncer de mama
(Jotabemoa)
¡Mes de octubre, mes triste sin los atardeceres.
Mes del cáncer de mama que sufren las mujeres!
Libran una batalla que las hace ser fuerte.
Su peor enemigo no puede ser la muerte.
Ser detectado a tiempo no se llamará suerte.
Debes tener cuidado, con llantos quiere verte.
La sublime esperanza no te dejará sola.
Ten presente la calma, la angustia se controla.
Sobra fe por demás para hacer lo que quieres.
La quimio y su locura brindan por someterte,
al cansancio angustiante que a tu paz descontrola.
Te saluda la vida, te besan los quereres,
pero un bastardo cáncer disfruta tus placeres.
Te enmudece el dolor, tropiezas sin caerte,
sonríes con pesares pero sin detenerte.
Consientes tu salud., sufres por sostenerte
de pie, rezando a Dios que pueda protegerte.
Es letal tu quebranto, que en su maldad enrola
a tus sueños bonitos, en la gran feroz ola.
Bendita tú, mujer que estimula y prefieres
abrir tu corazón, para sobreponerte
a la dificultad, sólo con decir ¡Hola!
El despechado
(Jotabé dodecasílabo)
¡El despechado canta con sentimiento,
tratando de cancelar su sufrimiento!
Piensa y piensa y no se cansa de llorar.
Él, se pregunta ¿Podré recuperar
ese gran amor que perdí sin pensar?
Bueno, ¡Estoy botado! Lo puedo intentar.
Puedo iniciar una reconciliación,
y no caer ciegamente en tentación
del demonio, que dañe el acercamiento
con mi ser amado. No quiero inventar,
perdí mucho, gané fue desolación.
Mar adentro
(Jotabea)
En mi pueblo a lo lejos se escuchan campanadas.
Din, don, dan, en el día, noches y madrugadas.
Despierta el pescador con rumbo a su faena.
Vroom; suena el motor, su fe sigue serena.
Lejos quedan los sueños, mar adentro la cena.
Mucha resignación, pues, cualquier ola ordena.
Un glu, glu refrescante calma un poco el calor.
Él, sigue con su pesca con humildad y amor.
El sacrificio vale. Su esposa y gente amadas
esperan su llegada. La bendición es buena.
Con un mua lo reciben, dan gracias al señor.
Ayrton Senna
(Jotabé)
A Ayrton Senna le sobraba talento.
En las pistas era súper atento.
Ganó premios hasta más no poder.
Muy pocas veces solía perder,
pero algo tenía que suceder.
Senna nos deja aquel atardecer.
El destino de manera exicial,
truncó su fama de forma bestial.
Hoy vuela su legado con el viento,
que sopla y no olvida el acontecer,
de aquel terrible accidente mortal.
Tembló en Venezuela
(Jotabequea)
Una noche calmada con cielo encantador.
De repente un temblor.
¡Llegó sin previo aviso, temblaba en Venezuela!
¡El pánico creció!, la esperanza, una vela.
Mucha confianza en Dios, porque su voz consuela,
y todo mal cancela.
Todo se quedó quieto, pues, dejó de temblar,
mas un susto pasar.
¡No más nervios ni llantos!... ni ruido tentador
que paralice un pueblo, sí Jesús se revela
con paz, para sanar.
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