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Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé



Rima Jotabé



Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé en lenguas diferentes al Español

Directorio de Poetas que escriben en rima Jotabé en español
 
 
DIANA YAEL MENESES RODRÍGUEZ
 
Poemas
 
Diana Yael Meneses Rodríguez

Diana Yael
Meneses Rodríguez

Santander, San Gil
(Colombia)

Templanza valenciana

(Jotabemo Espejo)


Patria solemne de tardes cobrizas,
fénix que renaces de las cenizas.

En la tragedia forjaste guerreros,
vivaces e inextinguibles flameros
que abrazaron los llantos lastimeros
e iluminaron los densos senderos.

Y es que no reconoces la derrota
porque de ti la valentía brota.

Se disiparon las nubes plomizas,
¡vengan todos, falleras y falleros!,
hijos de Valencia tierra devota.


Cantemos de corazón cada nota,
que resuenen los vítores sinceros
y se oigan las melodías castizas.

Late con fuerza el corazón patriota,
porque en él la gratitud no se agota.

San José patrón de los carpinteros,
somos de tu cofradía herederos,
te entregamos los años venideros;
confiados de tus favores certeros.

Sutil perfume de azahar que hechizas,
tu encanto en mi corazón eternizas.


(Joabemo ganador del Premio Valencianía «Fulla del Taronger» del IV Concurso Poético Internacional «Canto a Valencia»)



Ira


(Jotabé)


Arde vivaz como eterno madero
aferrándose al tórrido foguero.

De vileza llena a su portador,
dejando en la garganta el mal sabor
causado por el enojo opresor
que saca del humano lo peor.

Simiente de la mezquina venganza,
furiosa vorágine de asechanza.

Que el sosiego sea tu carcelero
o te sofoque la paz interior
y en tu lugar se siente la templanza.



Lujuria


(Jotabé)


Mi vientre cede al sabor de tu boca,
mientras tu cerril pecho me sofoca.

Toma mi copa y bebe con premura
para saciar la sed que te tortura;
junta mi cuerpo al tuyo con bravura
y funde mis muslos a tu cintura.

Silencia tu jadeo en mi mejilla
y dame de tu fruto la semilla.

Dichosa es la lujuria que desboca
incontables pasiones con lisura
en la complicidad de la buhardilla.



El hijo no deseado


(Jotabemo Espejo)


Fértil su vientre como sembradío,
inhóspito interior lleno de frío.

Maternidad ¡maldita solapada!
llenó sus senos con leche cortada,
mudó la noche en eterna velada,
convirtió su cuerpo en triste morada.

Tanto dolor llena hasta los cotilos,
ya se acabaron los días tranquilos.

El compromiso la llevó al hastío,
sentía en su envés clavada una espada,
mejor cortar del tejido los hilos.


Sonaron los empolvados vinilos
en la profundidad de la hondonada
como eco de abatimiento tardío.

Aguzó de los errores sus filos
dando a luz sin consumir los pabilos.

Lo halló en una historia mal recordada,
lo vio en una ilusión desmoronada,
lo sintió en una caricia negada,
lo vivió en una memoria olvidada.

Se decía: tal vez nunca fue mío,
y sin pesarlo abandonó a su crío.


(Jotabé Finalista del XIV Certamen Poético Internacional Rima Jotabé)



Valencia por siempre

(Jotabé)


Gracias por no verme como a un extraño
y contarme tus historias de antaño.

¿Cómo no amarte? Si eres la más bella,
encantadora e imponente doncella,
tu trascendencia por el tiempo sella
en la humanidad una inmortal huella.

Antigua y actual, sueño de soñadores,
embriagante tierra de mil colores.

Tu canto que endulza al propio y al foraño,
es tempestad que en mi pecho resuella;
Valencia, eres amor de mis amores.


(Jotabé ganador de la Fulla del Taronger, del III Concurso Poético Internacional «Canto a Valencia»)



Víbora


(Jotabé)


Hoy recuérdame lo cruel que es la vida,
para que mañana sales mi herida.

Raro placer te da el dolor ajeno,
tal como Judas con el nazareno,
ofreces besos con mortal veneno
y la espada en tu boca va sin freno.

El arrepentimiento no conoces,
más por el bien haces cosas atroces.

Que con la misma regla se te mida
para que el equilibrio sea pleno,
con justicia se callarán las voces.



Re regreso


(Jotabé)


Vestida con grises y ajados tules
llegó cargando dos viejos baúles.

Como alma en pena sus ojos perdidos
buscaban hallar rasgos conocidos,
que recordaran su nombre y apellidos,
más triste vio sus sueños abatidos.

Las cosas que eran dejaron de ser,
nadie recordaba aquella mujer,

de piel como el ébano y ojos azules
que partió con sus anhelos heridos
y regresó tan sola como ayer.


(Jotabé Finalista del XIII Certamen Poético Internacional Rima Jotabé)

 
     
 
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