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Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé



Rima Jotabé



Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé en lenguas diferentes al Español

Directorio de Poetas que escriben en rima Jotabé en español
 
 
MARÍA DEL MILAGRO HERRERA
 
Poemas página 02
 
María Herrera

María del MIlagro
Herrera

Salta (Argentina)

El mar y yo

(2 Jotabés Verevés)


I

Me siento frente al mar que en mí deriva,
bello susurro claro, noche viva.

Miro su danza lenta y me concentro,
cierro los ojos, susurra un encuentro,
la sal me nombra desde cielo adentro
y mi cuerpo sin pulso, sin un centro.

Viva noche, claro susurro bello,
la piel del agua roza mi cabello.

Respiro su grandeza y me cautiva,
me dejo ir cual rumor a su epicentro
y vuelvo al mundo con otro destello.


II

Sombra remota cruza, sangre lenta.
El mar sostiene toda mi tormenta,

hiere con un sedoso movimiento,
con su perfume calla el pensamiento,
me rompe adentro todo lo que intento
y en su desorden fundo mi cimiento.

Lenta sangre cruza, remota sombra,
su voz profunda nombra lo que nombra.

El mar de nostalgia, todo sustenta
en sus aguas densas, todo argumento
en su pasión azulina, me asombra.



Teme dimidiar


(Jotabé)


Cruza por mi pecho sombras heridas
arde la noche con ansias perdidas,

Laten los anhelos día tras día
temblando la sangre en cruel agonía.
Crece la espera sellando porfía
clamando por amor, rompe armonía.

Nace mi fe del profundo latido,
vive mi sed bajo pulso sentido.

Niega la voz sus promesas fulgidas
llora mi cuerpo por tu lejanía,
teme dimidiar todo lo querido.



Tu piel arde


(Jotabé)


Suave quedó mi voz cuando llegaste.
En gran quietud la noche despertaste.

Nació la piel al borde de la espera,
supo la piel palpitar ya primera.
Aquella noche fiel y verdadera:
guarda la piel con piel su fiebre entera.

Lenta quedó la sangre sin clamor
y quieto ardía el pulso sin ardor.

Desnudo el aire fue cuando miraste.
Inmóvil mi piel busca y desespera
aquella piel que guarda tu calor.



La joven soledad


(Jotabea)


Una montaña cae mientras otra remonta
ambas son la cortina verde fe, que confronta

a la niebla viscosa del níveo celaje
entre densa nostalgia reina con el paisaje,
las trencillas de pinos con frondoso follaje
protegen a la dama con imponente traje.

De pié sobre la cresta rocosa de la fosa
luce su pelo largo, rojo, cual tenue rosa,

va cubriendo sus hombros, con el viento se monta.
Con sus manos atrás y de negro ropaje
y su mirar al suelo: de latido sinuoso.


Utiliza la técnica de la écfrasis, basado en la imagen de abajo


 
     
 
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