Inicio Juan Benito
 
 

Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé



Rima Jotabé



Directorio de poetas que escriben en Rima Jotabé en lenguas diferentes al Español

Directorio de Poetas que escriben en rima Jotabé en español
 
 
LUIS ANTONIO ARANDA GALLEGOS
 
Poemas página 01
 
Luis Antonio Aranda Gallegos

Luis Antonio
Aranda Gallegos

«Scri Escribano»

Tecámac, Estado de México (México)

Al ánimo subsidio bondadoso

(Jotabé)


Para ser feliz, me diste lecciones,
y reconocí mis imperfecciones.

Hoy perdono, ya no guardo rencor;
doy gracias, pido cosas por favor,
cumplo promesas, soy trabajador,
hallo fortalezas en el amor.

Dejé de recolectar ruin envidia,
con virtud he de superar insidia.

Así que, por traer mil bendiciones,
de mí, nunca retires tu fulgor,
con bondad a mi corazón subsidia.



De Paso de los Toros y del mundo


(Jotabé)


Benedetti, tus poemas anotan
que los ímpetus, por amor, explotan.

Tu poema titulado «Te quiero»,
es crisol para fundir el acero.
«Hagamos un trato», signo viajero,
del amor incondicional, vocero.

Paso de los Toros resultó cuna,
del audaz «Hombre que mira la luna».

De tu distinguido talento brotan
«Semántica práctica» del librero
y «No te salves» para su fortuna.



Divino par de cromosomas equis


(Jotabé)


Contigo, la gran creación divina
alcanzó culminación que fascina.

Eres reivindicación progresiva,
agua de formulación exclusiva,
símbolo de redención persuasiva,
compañera de propulsión activa.

Néctar en el principal de los griales;
par de cromosomas equis, astrales.

Mujer, canon ejemplar y doctrina;
fémina, ser de virtud intuitiva,
bálsamo de resultados geniales.



Que la bravura venza las barreras


(Jotabé)


Evita vivir con vil amargura,
sacando de tu psique la basura.

Que no te pare ninguna barrera,
aunque la vida resulte severa,
no claudiques por baladí tontera,
la dejadez es mala consejera.

De disciplina tu día decora,
y no postergues, la lid es ahora.

Llena de verdad cualquier aventura,
con rectitud, cada reto supera,
no ceses, el lagrimal edulcora.



«El estudiante de Salamanca», va


(Jotabé)


Por «El estudiante de Salamanca»,
resultó con inmortalidad franca.

Espronceda fue genial al versar,
la vida de Félix de Montemar,
su lid de donjuanismo popular,
arrogancias completan el ajuar.

Elvira fue descrita por el bardo,
hermosa, tierna, con amor en fardo.

Seductor a dama, virtud arranca,
Diego Pastrana la quiso vengar,
luego, burlador vaga sin resguardo.



Gran Maestre Mayor de la palabra


(Jotabé)


Un día doce de mes abrileño,
nació bajo valenciano diseño.

Hijo de Diego Rodríguez Morano.
Leandra dio a luz a gran ser humano.
Con Ana en un matrimonio lozano,
camina, tomándola de la mano.

Rima Jotabé brotó, cual portento,
de Juan Benito, colosal talento.

De magnas inspiraciones es dueño,
honorable, letrado soberano,
cónsul poético del firmamento.



Kompa Yaso: gran as del humor negro


(Jotabé)


Truhan de comicidad irreverente,
payaso de genialidad fulgente.

Líder del humor audaz: Kompa Yaso,
uno de los más acres del parnaso.
Talento burlándose del fracaso,
rompiendo límites en el ocaso.

¡Por Eleazar Eduardo Del Valle,
que de sonrisas, se pinte la calle!

Prócer de controversia permanente
y mordacidad para cada caso.
¡Que cualquier tabú celestial estalle!



La copa del amor se fragmentó


(Jotabé Tepén)


Jotabé madre

Ella se prepara para marcharse,
comienza la soledad a mostrarse.

Se fragmentó la copa del amor,
partirá, no se trata de rumor;
me custodia purpúreo licor,
un lenitivo para mi dolor.

Decidida, ya se cansó de todo,
vencido, me perderé bajo lodo.

A mejor hogar ha de trasladarse,
el cáliz roto perdió su valor,
no pudo salvarse de ningún modo.


Jotabé hijo 1

Ella se prepara para marcharse,
comienza la soledad a mostrarse.

Se fracturó nuestro grial amoroso,
estalló con estruendo pavoroso,
con estrépito nada luminoso,
estampida de cristal impetuoso.

Levantó las velas, zarpó resuelta;
una gran alianza quedó disuelta.

Labios que no volverán a besarse,
cien caricias que se fueron al foso;
noches frías, en caos, en revuelta.


Jotabé hijo 2

Es tarde para suplicar perdón,
será mi cárcel, la desolación.

Se fragmentó la copa del amor,
partirá, no se trata de rumor;
me custodia purpúreo licor,
un lenitivo para mi dolor.

Cuando tengas en tu vida cariño
no te permitas diferente guiño.

Éxodo provocó letal moción,
soy, de mis infortunios, el autor,
vidrios, abandonos y desaliño.


Jotabé hijo 3

Otoño triste, sin duda, será,
pesar en el alma florecerá.

¿En verdad, qué fue lo que sucedió?
¿Con mi voluntad a cuestas partió?
Lágrima contrita se consumió,
cuita por el viento se difundió.

Decidida, ya se cansó de todo,
vencido, me perderé bajo lodo.

Congoja, mi corazón henderá,
espíritu desolado crujió,
sentimientos no logran acomodo.


Jotabé hijo 4

Desconsuelo no consigue calmarse,
virus emocional quiere gestarse.

Horas y días no tienen sabor,
nostalgias tempranas en el albor,
morriñas naciendo por el sopor,
júbilos se convierten en vapor.

De tosca languidez, es hoy periodo,
a todos alrededor incomodo.

A mejor hogar ha de trasladarse,
el cáliz roto perdió su valor,
no pudo salvarse de ningún modo.



Ayúdame Concha, quiero versar


(Jotabé)


Aprender de ti, permíteme, dama,
edúcame con tu gentil proclama.

Concepción de líricas «Inquietudes»,
déjame surcar en tus aptitudes,
navegar entre tu mar de virtudes,
llegar a tus sublimes latitudes.

«Lluvias enlazadas» por el talento,
en «Sombras y sueños» de sentimiento.

Por favor, ilustra mi panorama,
aleccióname con tus magnitudes,
que el «Surtidor» sea mi cimiento.


Las palabras o expresiones entre comillas, son títulos de cuatro poemarios de Concha Méndez.



¿Ha perdido su sentido sagrado?

(Jotabé)


Aquel advenimiento venerable,
se cubrió con oropel detestable.

El nacimiento de Jesús bendito,
ejemplo de caritativo rito,
según parece que quedó proscrito,
al cambiar a gran burdel inaudito.

¿Espiritualidad está perdida?
¿La Navidad con excesos nutrida?

Se trastocó su propiedad amable,
palabra bíblica perdió circuito,
ante nimia bacanal indebida.



Intimidad de furtiva fusión


(Jotabé Verevés)


Apego confidencial, con secreto,
erra sobre su sombrío decreto.

Amor tan incendiario como fuego,
secreto con confidencial apego,
viva pasión que, por prohibida, niego;
relente con sigilo palaciego.

Unión clandestina, fusión candente,
palaciego sigilo con relente.

Rogativa del éxtasis discreto.
profanación orgásmica despliego
ante las contracciones de tu fuente.



Conspiración de monja jerónima


(Jotabé)


Asbaje Ramírez de Santillana,
más acreditada como Sor Juana.

De Tepetlixpa, sagaz poetisa,
«Primero sueño» de letra precisa;
con «hombres necios», jamás insumisa,
a Cristo rezó bajo la cornisa.

«A su retrato», que firme suspira,
confesó su vivificante lira.

Inmolación al tañer la campana,
«Décima Musa» gozando la brisa,
espíritu liberal que conspira.



Lábaro de nobles transformaciones


(Jotabé)


Los Estados Unidos Mexicanos,
poseen símbolos patrios lozanos.

Albor es su bandera nacional
emblema de libertad cardinal,
enseña de dignidad esencial,
pendón de soberanía vital.

Representa nobles instituciones;
es independencia sin eslabones.

Simboliza lealtad sin desganos,
honor, integridad fundamental
y lid de gloriosas transformaciones.



Longevo moledor de tiempos idos


(Jotabé)


Un lapso molido, desmenuzado,
un enajenamiento disfrazado.

Reconoce cada reloj abstracto,
análisis por el tiempo compacto.
Interventor de tictac tumefacto,
verificador senil del impacto.

Inspeccionando minutos, las horas;
sondeando nostálgicas auroras.

Victoria del retumbo triturado,
segundos intricados sin un pacto,
gloria de jornadas aduladoras.



Doliente mientaras una mosca miro


(Jotabé)


Reconozco la senda malograda,
incapaz fui de resarcir jornada.

Sondeo mi proceder inmaduro.
Intenté, quise cambiar, te lo juro;
busqué rehuir el adiós prematuro;
sin tu luz, la felicidad clausuro.

Dolor conspira, soledad embosca;
la mañana resulta brutal, hosca.

Oigo, débil, una triste balada,
deseando zanjar el claroscuro
y sin dejar de mirar una mosca.



Símbolos de urdimbre literario


(Jotabé)


En Chiquinquirá, lugar colombiano,
en parque brota busto becqueriano.

Herma para recordar al gran Julio,
un poeta con el brillo del tulio,
leño sutil, horizontal enjulio,
urdimbre de literario peculio.

Rival del arácnido del cuartel
que duerme sobre lecho de laurel.

Rey de tristeza, de confín lejano;
idilio perenne del contertulio,
«Flores negras» en el esparavel.



Inspector de mis azules ensueños


(Jotabé Anre)


Jotabé Anverso

Inspector de mi liberal otoño,
factor de mis talentos en retoño.

Laureles son, con inspección sublime,
carruseles, presagio que redime,
desniveles y deleite que gime,
cascabeles con plegaria que rime.

Sarcasmos del ancestral hechicero,
espasmos en estimulante suero.

Alumbrador tras aquel azul moño,
burdeles que la pasión legitime.
orgasmos en amanecer certero.


Jotabé Reverso

Otoño bajo ley del inspector,
retoño de noblezas en factor.

Sublime registro sobre laureles.
¡Redime con virtud los carruseles!
¡Gime la lealtad sin desniveles!
¡Rime la rectitud con cascabeles!

Hechicero santo contra sarcasmos,
suero de disciplinados espasmos.

Moño fue, de color alumbrador.
¡Legitime la luz a tus burdeles!
Certero tras inminentes orgasmos.



Pasajeros del avión uruguayo


(Jotabé)


Jueves doce, mes: octubre, por vos;
mil novecientos setenta más dos.

Al aeropuerto fueron llegando
Coche, Fito, Methol, Tintín y Nando;
Fernández y Delgado van, brillando;
arribaron Páez y Roy, charlando.

Eduardo, Músculo, Moncho, Mangino,
Algorta, Bobby, junto con Zerbino.

Otros veintinueve dicen adiós.
Desde Carrasco, feliz, aquel bando,
planeó para cumplir su destino.



Encrespación excelsa de sintaxis


(Jotabé)


Góngora, del hipérbaton, es rey;
encrespar la sintaxis fue su ley

Del instinto surgen sus letras bellas,
dedicadas a nobles y doncellas.
Sonetos que son seguras estrellas,
creaciones provocando querellas.

Nobles acertijos del intelecto;
lar barroco del ingenio dilecto.

Juglar inverso para culta grey.
Armonías convertidas en huellas
de rimas con andamiaje perfecto.



Barranquillera de letras al alba


(Jotabé)


«Alguien pasa» perfiló pesarosa,
Delmar, al jazmín, también a la rosa.

Meira, la poetisa colombiana,
colmada de nostalgia cotidiana,
la que figuras preclaras dimana,
de capacidad lírica temprana.

Letras por el alba, por el olvido,
ansiedad por el laúd abducido.

«Sitio del amor» apuró curiosa,
«Verdad del sueño», su filón allana,
Barranquilla, reposo conferido.



Lluvia después de las tres de la tarde


(Jotabé acróstico Sérmico)


La lluvia constituyes entre trino,
vida dentro de gran cáliz con vino,

Es atardecer que pasión decora,
muy sensorial, el éxtasis aflora,
bonita fogosidad en ti mora,
si la libido por nosotros llora.

Tú, regato de lúbrico relente,
estás en la culminación presente.

Siempre con vehemencia me calcino,
cerca, contacto que placer explora,
amor en eretismo refulgente.

Acróstico: La vida es muy bonita, si tú estás siempre cerca, amor.



Él miente por amor a su doncella


(Jotabé Trirrima)


El patricio miente por su bienquista,
es doliente quicio que no conquista.

alcista creyente de poco juicio,
frecuente letrista buscando vicio,
huelguista viviente sobre bullicio,
altruista clemente bajo solsticio.

Dista de ser artificio valiente,
es vista con estropicio latente.

Es resquicio decente de jurista,
solvente salmista para suplicio,
prosista de sacrificio candente.



¿Qué somos juntos?


(Jotabem 33 pentasílabo)


Eres delirio,
sal y martirio.

Un mar audaz,
rito de paz,
luz muy fugaz
de cruz procaz.

Soy grial y sable,
sed insaciable.

Hiel y colirio
en red voraz.
Juez y ley viable.



Concordia de la señal y reflejo


(Jotabé)


Fue poetisa de vida muy breve,
de legado que corazón remueve.

Hija de la libertad, innegable;
«Alba de mi silencio» confortable;
«Alta mar y gaviota» deleitable;
un «Coloquio sideral» formidable.

En Nueva York, de brutal neumonía,
se desploma su luz en agonía.

«Canción desnuda» su veta promueve,
«Amor» de capacidad elogiable;
Julia por esencial es armonía.


(Realizado con la técnica centón. Entre comillas títulos de poemas de Julia de Burgos).



¿Dónde vivirá la voz del amor?


(Jotabé Abecedario)


Amar: benéfico consejo diario,
es felicidad, gritar homiliario.

Intenso jet, kamikaze lozano,
maná nutricio, ñangal ovidiano,
pinar que resplandece soberano,
tridimensional, ungido verano.

Wagneriano xilofón, yerma zona,
as bucólico, canción dormilona.

Expresión fulgente, grácil himnario,
imán jubiloso, kéfir liviano,
música natural, ñor ovaciona.



El agitado pensador insomne

(Jotabé)


Va custodiado por cien emociones,
pero no se perturba con baldones.

Poeta, creador de fantasías,
es soñador de nobles agonías,
baldío de preclaras compañías,
de pasiones emergen jerarquías.

Asceta deponente de la duda,
troquel de convicción y fe desnuda.

Pródigo trovador hecho jirones;
pensador que rechaza regalías,
y palpitante sus letras anuda.



¿Y para qué pueden servir las manos?


(Jotabé)


Las manos en las muñecas inician,
y las yemas de los dedos auspician.

Apéndices prensiles de la pluma,
de quien escribe versos mientras fuma.
Órganos que, con jabón en espuma,
frotan la piel en ducha que sahúma.

Extremidades líderes en par,
que muchos usan para trabajar.

Dúo vital de quienes acarician,
dupla que corta la flor que perfuma,
herramientas en el brindis del bar.



Ramaje para solaz y descanso


(Jotabé)


Parasol, sombra fresca, protectora,
un oasis en canicular hora.

Imagen de las ramas del turbinto,
árbol con bayas de rojo sucinto,
resguardo donde mi ficción entinto,
toldo de mis versos en laberinto.

Palio natural para los reposos,
y tregua de pensamientos virtuosos.

Fronda de la sinfonía canora,
follaje para degustar un tinto,
atajado del sol de rayos briosos.



Poemas de Paz en lluvia tenaz


(Jotabé)


«Decir, hacer», es Paz y poesía,
«La calle» le convida pleitesía.

«Las palabras» en Octavio son arte,
libertad fue su mástil y baluarte,
«Silencio» de sus letras, estandarte,
de «Madrugada» su Nobel reparte.

Letras en «Apremio» precipitado;
y «Soneto» tercero condensado.

Su «Niña» recité mientras llovía.
Un epitafio para recordarte:
«La vida sencilla» fue tu legado.


(Lo entrecomillado son palabras o títulos de algunos poemas de Octavio Paz)



En Malasaña brindabas con él


(Jotabé)


En España, con un moño castaño,
uñas y pestañas de gran tamaño.

Con un madrileño de Malasaña;
disfrutabas de coñac y champaña.
Soñaban amor en añil cabaña.
Engañado, me sentí luz extraña.

Deseaba ser yo tu compañía,
empeñado, mi puño te plañía.

Gruñía la ñoñez del ermitaño,
hazaña bajo puñal y guadaña;
el estaño del otoño tañía.



Veta de versificación egregia


(Jotabé)


Fénix de los ingenios en tribuna,
sonetista de palmaria fortuna.

Violante le mandó tal encomienda,
los ojos de Lucinda fueron prenda,
Andrómeda llorando fue la senda;
con Góngora manifestó contienda.

Rimó para variantes del amor,
y con Circe, de celos, hizo flor.

Amarilis canta desde la luna,
aún busca que Lope la comprenda,
San Sebastián es aval del honor.



Apetitosos moles mexicanos


(Jotabé)


Platillos de cocina mexicana,
son los moles, de sepa nada vana.

Salsas regias que me gustan bastante,
de condimentación interesante.
Alimentos de ritual importante,
oblación de cacao con picante.

Puede ser el poblano delicioso;
y también, el almendrado gustoso.

Oaxaqueño, tradición ufana;
o blanco, de sabrosura gigante;
el manchamanteles es prodigioso.



Fuertes ironías, escribió Fuertes


(Jotabé)


«Viaje sin llegada», proyectó Gloria,
«El Gato Garabato» su victoria.

¿Cómo dibujar al suave felino?,
fue parte de su lúdico camino.
Madrid de la posguerra su destino,
«En las noches claras» de brillo fino.

Con humor y con amor, versó Fuertes,
para documentar absurdas muertes.

«Ojalá sea mentira», notoria.
Pacifista contra fusil cretino,
irónica sobre sustos inertes.



Octubre de praderas asoladas


(Jotabé)


Fue poeta de patrióticos versos,
adalid en épicos universos.

«A mi madre» constituye talento.
«La mujer y la botella», portento.
«Reflexiones» de brillante momento;
y sus himnos son de marcial acento.

Insigne Natalicio Talavera,
paraguayo de lírica madera.

Mérito sobre los tiempos adversos;
el cólera lo dilapidó cruento.
Honor inmortaliza su pradera.



Mitades fusionadas por Cupido


(Jotabé Rimipri)


Delito no consumo por amarte,
escrito consta sobre fiel baluarte.

Favorito de Cupido, sin duda;
permito de sus sagitas ayuda;
adscrito bajo su pasión desnuda,
tramito fervor que se reanuda.

Quito prejuicios y banalidades,
emito gratitud a las deidades.

Grito que soy feliz por no fallarte,
inaudito la dicha nos saluda,
rito que logró fusión de mitades.



Jiménez entre magias y dolencias

(Jotabé)


Oriundo del municipio Moguer,
sus Ninfeas lograron florecer.

Luego llegaron Almas de violeta,
con Rimas delineó su silueta,
Arias tristes de juvenil faceta
y Jardines lejanos cual saeta.

Elegías puras son subyugantes;
las Intermedias, brotaron boyantes.

Platero y yo, letras de gran placer,
Eternidades en garzo planeta
y Belleza de letras fulgurantes.



Abstracción de cántico valenciano


(Jotabé)


Comarca fundada por los romanos,
te canto desde Puerta de Serranos.

Regia como torre del Miguelete,
fuerza te da Quart de gótico brete;
Lonja de la Seda, terso paquete;
Artes y Ciencias son tu gallardete.

Suntuosa, cual museo de retablos,
terruño de Brines y sus vocablos.

El Turia te guarda lances arcanos;
Ilustración, Modernidad en flete,
y crida de fallas contra venablos.



Ámbar cautivo de mantra profano


(Jotabé Rebote)


Me recibes en tu cuerpo poseso,
después de caricias y plebe beso.

El éxtasis nos envuelve veloz,
el amor emite vapor portavoz.
Seducir al arrecife feroz
será delectación siempre precoz.

Gime la metrópoli libertina.
¿Pasión insensata dónde declina?

Eres erótico mantra travieso,
cortejando mi leal albornoz,
mientras, feliz, anido dopamina.



Monarca de los ojos luminosos


(Jotabé)


Tus ojos van en pos de libertad,
son astros reclamando potestad.

Tras otros horizontes, mariposa,
tus faros se retiran de mi rosa;
mi calzada se torna misteriosa,
ante la despedida luminosa.

Del adiós, constituyen dos luceros,
que se convierten en crueles viajeros.

Tu mirada destila majestad;
atisbos de dispersión dolorosa
para mis sentimientos prisioneros.



Líricas añoranzas de Lisímaco


(Jotabé)


¡A Lisímaco Chavarría Palma,
el modernismo le brota del alma!

Vate de San Ramón de Costa Rica,
buscador que la rima tonifica,
con símbolos al campo purifica,
y palabras de la momia rubrica.

Sus carboneros matizan la muerte,
pues fallecer es florecer con suerte.

Su flauta lírica pierde la calma;
la letra su talento ratifica,
y bucólica su frenesí vierte.



Intimidad y devoción sensible


(Jotabé)


Manuel Machado, bardo sevillano,
poeta de noble perfil humano.

Con inicial faena modernista,
de las soleariyas fue cronista;
intimidad romántica conquista;
la contemplación su mejor arista.

Sus humanas letras en resonancia,
por Alma caminaron en sustancia.

El Phoenix lo retiró del pantano,
con Caprichos su soledad despista;
Eulalia fue su mejor circunstancia.



Dormirá bajo las sábanas térreas


(Jotabé)


De Capriasca, preludio, luz primera;
en Mar del Plata, fin de la lumbrera.

Alfonsina, comunal abstracción,
Carolina, clara circunspección,
Storni, símbolos en desprotección,
anhelos al sol, en arefacción.

Humildad en sus letras. ¿Qué diría?
Hombre pequeñito jamás vería.

Tú que nunca serás mortal triguera;
dolor y paz, figuras en cocción;
queja que por el muelle partiría.



Un Caballero, Mosén, Académico


(Jotabé)


Juan Benito Rodríguez Manzanares,
hombre de credenciales ejemplares.

De la Virgen de los Desamparados,
es su barrio, de planes abrigados.
Valencia, de sueños cultos forjados,
da fe de sus talentos exportados.

De la Rima Jotabé, creador,
de la Valjove, codificador.

Autor de libros espectaculares,
con vastos galardones cosechados.
¡Palmas! ¡Excelentísimo Señor!



Giros para fraternidad del orbe


(Jotabé)


Sin tantos misiles, coexistamos
adiós a guerras atroces, digamos.

La tierra gira para ser fraterna,
no vivamos ocultos en caverna,
evitemos el odio que consterna;
y que sea la paz nuestra linterna.

Con más responsabilidad social,
tendamos mano sin asir puñal.

¡No rencor! ¿Y si mejor nos amamos?
Solicitemos a quien nos gobierna,
que soslaye conflagración brutal.



Brillos de maravilloso planeta


(Jotabé)


Soñé con un mundo sin tiranía,
donde toda la niñez sonreía.

Predominaban valores sociales,
existían pocas cosas banales,
igualdad no conocía rivales,
la libertad no tenía bozales.

Seguridad jurídica reinaba,
amabilidad siempre descollaba.

Propiedad constituía garantía,
no se generaban guerras brutales,
amor a los prójimos imperaba.


(Jotabé Finalista del XI Certamen Poético Internaional Rima Jotabé)



Oda para la república metzi


(Jotabé)


Lugar en el ombligo de la luna,
comarca donde nací por fortuna,

En tu lábaro tricolor aludes:
gran esperanza de tus latitudes,
leal unidad de tus multitudes,
sangre por heroicas vicisitudes.

Honro tu dignidad como nación,
y la real águila del pendón.

Mestizaje fraternidad acuna,
México, labrantío de virtudes,
y de todos los pueblos anfitrión.



Alborada, rimas y lema mutuo


(Jotabé)


Surco por el amanecer en gema,
bebiéndome versos de tu poema.

Alba, que las ilusiones rocía,
escolta bucólica travesía.
En tu dimensión de la poesía,
me deleito con impar alegría.

Adoro tus letras, amo tu ser,
del carmín albor al anochecer.

En arrebol renace nuestro lema:
vive como si fuera postrer día;
a raudales, haz el bien por doquier.



Fanales alterando la mesura


(Jotabé)


Tu mirada, por Lacan referida,
trae brutal ansiedad a mi vida.

¿Son atisbos de Venus o Cupido?
¿Vistazo de sentimiento dormido?
¿Ojeada de romance fallido?
¿Contemplación de deseo prohibido?

De Foucault o Sartre pueden ser tesis,
vigilancia causando diaforesis.

Indagación que se torna bandida,
emoción que los ojos han urdido,
iris y pupilas en catequesis.



Es un día pleno, maravilloso


(Jotabé Cúver)


I

En la ciudad, amanecer hermoso;
es un nuevo día maravilloso.

Es carrusel emocional intenso
verso sáfico, ritual en ascenso,
del gran Unamuno, poema denso,
sublime senda de placer extenso.

Olimpo para lograr ideales,
agua clara de bellos manantiales.

Paraíso de viento melodioso,
es un vergel de natural incienso,
un campo de sortilegios florales.


II

En la ciudad, amanecer perfecto;
un cielo donde triunfa lo correcto.

Es carrusel emocional radiante,
supuración de bendición andante,
un flujo de felicidad constante,
donde la fiesta jamás es bastante

Olimpo para lograr fantasías,
edén de sosegadas compañías.

Paraíso de viento circunspecto,
en la vida bella, surge desplante:
un virus de letales profecías.



Delirante lucha sentimental


(Jotabé Rivol)


Sobrellevo pasional amorío,
aunque sólo la sensatez ansío.

Las prudencias y razón agoté,
la llave de los ardores cerré;
en fogosidad, cordura sembré,
con lógicas a libido timé.

Pero, juicio por las noches ayuna,
y locuras brotan de mi laguna.

El carácter intenta ser bravío
¿Cuándo tus sacrilegios acepté?
Para mi frenesí busco vacuna.



Resplandores del nuevo sacramento


(Jotabé)


Llegará la festividad de ruegos,
donde debemos abandonar egos.

Será Nochebuena de reflexiones,
sorteando mezquinas tentaciones;
una Navidad para que perdones,
donde la paz encauce las uniones.

Aléjate del mal que todo daña
y de los rencores de la guadaña.

Astro de Belén regala sosiegos,
es un lucero de los callejones
y nuevo bautismo que de luz baña.



Ulises y Parténope: Pasión ruin


(Jotabé Anverbo)


El peligroso canto de sirenas,
con sus espejismos sobre las penas.

Ulises fabuloso, prototipo,
hito, figura legendaria, cipo.
Odiseo, majestad cual Edipo,
portador de correas en equipo.

De remeros sordos en su navío,
oyente sólo de Circe con brío.

El Canto Doce sobre las arenas,
homérico mito, tierno zollipo;
Parténope, suicida por hastío.



Ofensivas contra cierre de puertas


(Jotabé)


Me desempolvaré de los gazapos;
atrás quedan palos, golpes y lapos.

Subir sin alud es lúcido viaje,
abordé con anormal equipaje,
caudal con mis anhelos en estiaje,
las gráciles ofensivas abstraje.

Éxodo pulcro para reinventarme,
de las esperas debo liberarme.

Los incorrectos trances son harapos,
al andén llegaré con nuevo traje,
tras las puertas lograré transformarme.



Ante salvadoras intemperancias


(Jotabé 5-7-5)


Eres perfume, mirra virtual rebelde, que me subyuga;
aturdimiento, bálsamo voluptuoso, razón en fuga.

Mi mente turbas, de noche te presentas, inquieto mimo;
anochecer, el recato se quema, tu placer rimo;
coba febril, todo lo carboniza, tu piel sublimo;
el paraíso, con mi concupiscencia, deslegitimo.

Incontinencias, plenas de sensaciones, provocadoras,
mi ser medita; lucubra sedicioso, doma las horas.

Ardor impío, libertino ritual, amor conjuga;
licencio goce, fuera circunspecciones, fruición redimo;
intemperancias, de diversos sonrojos, son salvadoras.



Cesuras al cantor del proletariado


(Jotabé dodecasílabo)


Fernando Celada, rimador insigne,
luchador social, ello se consigne.

Lar de Xochimilco, cuna mexicana;
donde su talento, fue rosa temprana.
Un épico canto brotó de mañana
con martillos rítmicos, yunques de nirvana.

Del proletariado, fue cantor palmario,
como periodista, fue noble corsario.

Que Miranda viva, que no se resigne,
sea la memoria, presencia cercana,
ermita perpetua, temple solidario.



Tu llamada sería nuevo pacto


(Jotabé)


El teléfono móvil le recuerda,
esperando que yo la razón pierda.

Le marco, pero nunca me contesta,
a mis mensajes, atención, no presta;
y si no me llama, vida me resta,
¿Acaso busca noticia funesta?

¡Timbra, suena, por favor, aparato!
Dame, con su voz, un instante grato.

Pedí perdón por mi conducta lerda,
la reconciliación fue mi propuesta;
telefonema busca concordato.



La nada tras el pretil de cristal


(Jotabé)


Uno de mis alegatos huraños
ha sido postergado por diez años.

A las tres, en el cristal del olvido,
tu recuerdo cien veces ha surgido;
más de cuatro cálices he bebido,
así, por cinco lunas, abatido.

Once tristes versos en suspicacia,
claman a tus seis actos de falacia.

Ocho prejuicios espolean daños,
dos arrojos se pierden sin sonido
con siete lágrimas en acrobacia.



Claroscuros de mi nómada vida


(Jotabemo Rimispal)


Decaído voy, declinando sueños,
con fantasía sufriendo despeños.

Ideales yéndose por la borda,
ostentando titubeos en horda
innovación presentándose sorda,
reo de creatividad vilorda.

Porque te fuiste, por tu cruel ausencia,
es que fallezco pidiendo clemencia.

No lo comprendo, se marchó la luz,
soy funesta hiedra, seco cazuz,
tu partida fue letal arcabuz.


Contento vivo, concretando sueños,
esquivando baldones y despeños.

Éxodo remontó lejana borda,
desconociste lo dicho por horda,
de los prejuicios te volviste sorda.
¡Regresaste, sin mentira vilorda!

Tu retorno segó brutal ausencia,
ya no será necesaria clemencia.

Tu presencia trae flores de luz;
hoy tengo geranios y no cazuz
los cerezos suplen al arcabuz.



Cuando caen las hojas del encino


(Jotabé)


El entretiempo, México cobija,
caída de las hojas es prolija.

Septiembre patrio casi finaliza,
alud de follajes, suelo matiza,
con melancolía se mimetiza,
y recuerdos amorosos eriza.

En diciembre, tenue desaparece,
luego, sólo la nostalgia florece.

Tiempo para confirmar la sortija,
afrontando que seremos ceniza,
mientras el encino se desvanece.



Poco después de la primera dosis


(Jotabé hexadecasílabo)


En seguida que mi cuerpo hospedó la primera dosis,
la vacuna en el hombro sosegó profusa neurosis.

El antígeno, sin duda, proveyó gran esperanza,
pues constituyó un fluido que las ilusiones afianza,
inyección intramuscular que cultiva mi confianza,
que es el fundamento y la resurrección de mi pujanza.

Porque deseo que, de mí parta, virus agresor,
para seguir disfrutando de la vida y del amor.

Una dosis vence neurosis y subyuga psicosis,
esperanza afianza confianza y pujanza, en lontananza;
agresor vencido por el amor que irradia fulgor.



Va pregonando siempre precaución


(Jotabé Rebote)


El escribano de pluma marrón,
en sus palabras estampa pasión.

Él busca musas al borde del delta,
a la sombra del sacro corcel celta,
con la ventura, que traen envuelta
los bardos, para que jure resuelta.

En sus estrofas triunfan fantasías,
deja sobre tu cuerpo poesías.

Va pregonando siempre precaución,
que la creación quede desenvuelta
y que nadie maneje jerarquías.



La natural escasez les dio bríos


(Jotabé)


Aquel amor fue sentimiento vivo,
a veces legal, a veces furtivo.

Intenso, refinado, penetrante;
que subyugó lejos o colindante,
cáliz de felicidad rebosante,
retribución frugal o delirante.

Fue vibración entre seres humanos,
para derrotar egoísmos vanos.

Ambos descubriendo siempre motivo,
revelando libertad fulgurante,
adyacentes, al Olimpo cercanos.

 
     
 
    Arriba