Abstract:
The «Cantar de mio Cid» is one of the most well-known and internationally recognized epic poems of medieval Spain. Although the work is by an unknown author, and therefore anonymous, it has left a poetic mark on history, inspiring numerous later poets and becoming a benchmark for Spanish and world poetry.
It is a work that must undoubtedly be read in order to understand not only the poetic drift of the period, but also the society of the historical and cultural moment to which it refers, as it is an overview of a moment in Spanish history that is worthy of study in every sense.
Resumen documental:
El «Cantar de mio Cid» es uno de los cantares de gesta de la España medieval, más conocidos y reconocidos mundialmente. Aunque la obra es de autor desconocido, por lo tanto, anónima, ha marcado todo un nicho histórico poéticamente hablando, del cual han bebido numerosos poetas posteriores, siendo un referente de la poética española y mundial.
Es una obra que sin duda hay que leer para entender, no sólo la deriva poética de la época, sino también la sociedad del momento histórico y cultural al que hace referencia, pues es una visión de conjunto de un momento de la historia española que es digno de estudio en todos los sentidos.
Keywords:
Chivalric epic, poem, anonymous, medieval, Cid, history, historical, epic.
Palabras clave:
Cantar de gesta, poema, anónimo, medieval, Cid, historia, histórico, épico.
1. Introducción
Los géneros literarios están sujetos a una clasificación bien definida y estructurada, y la poesía, como uno de los grandes pilares de la literatura, también está sujeta a dichos géneros literarios.
Así, dentro de la clasificación de los diferentes géneros literarios de composición de la poesía, y por extensión, de toda la literatura, encontramos tres grandes grupos. Dos de ellos muy importantes y extendidos a lo largo y ancho del mundo, son la lírica y la dramática.
El género lírico siempre ha sido ampliamente utilizado por los poetas de todo el mundo y de todas las épocas de la historia mundial. Se caracteriza por expresar y transmitir cualquier tema de cualquier índole, pero siempre bajo la visión subjetiva del poeta, utilizando para ello sus emociones y sentimientos más profundos como potente medio para compartir lo que desea hacer llegar a sus lectores. En este género suele haber un hablante lírico que utiliza, para lograr una mayor expresividad, un lenguaje rico en toda clase de recursos y de retóricas poéticas, siendo las metáforas uno de los recursos poéticos más utilizados.
La dramática es un género que nace, sobre todo, para ser interpretado en el escenario de un teatro. En estas obras poéticas, los actores realizan sus entradas a modo de diálogos y acciones, con las que nos narran sus peripecias sin la necesidad de que en la obra intervenga un narrador. Aunque tampoco faltan obras de este género en el que el narrador es una pieza clave de la obra, sobre todo en las adaptaciones teatrales para niños.
Las obras dramáticas no suelen utilizar grandes recursos retóricos para ser más comprensibles al potencial oyente en la sala de teatro.
También hay que comentar que existen obras dramáticas o dialogadas, que no se han creado expresamente para teatro, sino tan sólo como poemas para ser leídos por un lector objetivo.
Mas, hay un tercer gran y espectacular género que fue muy utilizado, sobre todo en la Edad Media, es género épico, tanto en su vertiente poética como narrativa; y este género es el que nos interesa para la redacción del presente artículo.
En el género épico se relatan las hazañas heroicas, y en algunos casos históricas, de algún gran personaje, ya sea real, legendario o simplemente de ficción.
El género épico a su vez se subdivide en otros grandes subgéneros, la epopeya; el romance; y el poema épico, el cual también se denomina «cantar de gesta», siendo este último subgrupo el que nos interesa para nuestros intereses en este artículo, pues El cantar de mio Cid, es uno de los más representativos de este subgénero y todo un referente del mismo a nivel mundial.
2. Definición de Cantar de Gesta
Como comentaba en la introducción, dentro de la poesía encontramos tres grandes géneros en los que podemos realizar nuestras composiciones, la lírica, la épica o narrativa y la dramática, pero para esta ocasión, nos vamos a centrar en la poesía épica o narrativa, que como he adelantado, es el que nos interesa para este trabajo.
Como todos sabemos, algunas definiciones pueden llegar a ser bastante subjetivas, sobre todo las que definen una idea, un movimiento, una situación… y con ello, algunas definiciones de una misma cosa, pueden llegar a diferir ligeramente entre sí, sin que ello quiera decir que una es mejor o más acertada que otra.
Para este trabajo, voy a aceptar como buena, la definición que de «Cantar de gesta», nos ofrece el diccionario de la RAE.
«Poema medieval extenso en que se refieren hazañas de personajes legendarios o históricos».
La web Enciclopedia del lenguaje, afina algo más la definición:
«Poema épico extenso de la Edad Media en el que se narran acontecimientos vinculados con un héroe, que puede ser real, legendario o imaginario».
3. Algunos cantares de gesta famosos y reconocidos mundialmente
Además del cantar de gesta que nos ocupa, el Cantar de mio Cid, a lo largo del mundo y de las diferentes épocas del mismo, podemos encontrar numerosos cantares de gesta más, todos preciosos, extensos y dignos de estudio y de mención, pues todos ellos han marcado un momento de la historia de la poética mundial, ya que los cantares de gesta de compusieron en verso.
Algunos de estos cantares de gesta, junto con su país de procedencia son los siguientes:
En Alemania:
Cantar de los Nibelungos. Compuesto en el siglo XIII
En Rusia:
Cantar de las huestes de Ígor. Compuesto en el siglo XIII
Pero quizá el país donde más proliferaron este tipo de composiciones fue en Francia, donde, a causa de la cantidad de ellos, los encontramos incluso agrupados en ciclos o épocas.
Algunos de estos grandes cantares de gesta fueron:
La canción de Roldán. Compuesto en el siglo XI
La peregrinación de Carlo Magno. Compuesto en el siglo XII
La coronación de Ludovico. Compuesto en el siglo XII
Cantar de los Aliscanos. Compuesto en el siglo XII
El cantar de Aspremont, Otinel. Compuesto en el siglo XIII
Pero para nuestro artículo nos centraremos principal y primordialmente en España, donde encontramos algunos cantares de gesta que, lastimosamente se han perdido, aunque se sabe de su existencia por alguna referencia autorizada, y otros cantares que sí se han conservado como:
El cantar de Roncesvalles. Compuesto en el siglo XIII
Las mocedades de Rodrigo. Compuesto en el siglo XIV
4. Supuestas autorías del Cantar de mio Cid
Ahora nos sumergiremos brevemente en el debate abierto sobre la autoría del Cantar de mio Cid, que es el que nos interesa para nuestro trabajo.
Para ello, cabe destacar que oficialmente y así está reconocido y consensuado, el Cantar de mio Cid es anónimo, aunque en alguna ocasión se le ha querido adjudicar alguna autoría como vamos a ver.
Una de las supuestas autorías del Cantar de mio Cid, se le atribuye al poeta árabe Abu l-Walid al Waqqashi (1017-1096), cadí de Rodrigo Díaz de Vivar (1048-1099), el «Cid Campeador», aunque realmente, asignarle la autoría de este poema a este gran poeta, haría retroceder la composición del mismo al siglo XI, rompiendo el consenso aceptado mundialmente de que se compuso en el siglo XIII.
Esta teoría fue expuesta por la estudiosa e investigadora Dolores Oliver Pérez (1937), aunque fue rebatida por algunos estudiosos del Cantar de mio Cid, como lo es Alberto Montaner Frutos (1963).
También se ha atribuido en alguna ocasión la autoría del Cantar de mio Cid, al copista Per Abbat y, aunque es poco probable que sea de su autoría, sí se sabe a ciencia cierta que en 1207 realizó una copia de este poema épico. La autoría de Per Abbat, que podríamos traducir como Pedro Abad, nombre muy común en la época, estuvo apoyada por el hispanista y lexicógrafo inglés Colin Smith (1927-1999) y por el historiador y medievalista español Antonio Ubieto Arteta (1923-1990), pero, aun sin haber sido rebatida oficialmente, se sigue teniendo como buena, la opción de que el Cantar de mio Cid es anónimo.
5. Algunos apuntes sobre el Cantar del mio Cid
Es imprescindible comentar que no se conoce la fecha exacta de su composición, aunque los estudiosos del cantar que se han dejado su vida en el estudio del mismo, coinciden en centrar su composición sobre el 1200, por lo tanto, en algún momento del siglo XIII, estando su composición en la media de fechas de los más grandes cantares de gesta.
La redacción de este maravilloso poema épico, está ambientada en el siglo XI, y está compuesto en castellano antiguo, y digo castellano y no español, pues la unión de los reinos de Aragón y Castilla se produciría en 1469. Cabe destacar que esta unión no creó directamente el reino de España, pues cada reino mantuvo sus propios fueros, leyes, monedas, fronteras y otros supuestos, pero sí sentó las bases para un nuevo reino que conformaría la monarquía en lo que hoy es España. Por lo tanto, se compuso en castellano antiguo, que era la lengua hablada en la Castilla de aquel entonces.
Quienes hemos tenido el placer de leerlo, e incluso en mi caso recitar algunos de sus pasajes en un escenario, dura labor esta por la puntual complejidad del castellano antiguo, sabemos de la grandeza de este poema épico, y quien aún no lo haya leído, le aconsejo y animo muy encarecidamente a que lo haga, pues es una mágica experiencia que todo amante a la poesía, sobre todo de la buena poesía, e incluso todo amante a la historia, en este caso de un pedacito de la historia de Valencia, debe leer.
El Cantar de mio Cid o, el Poema de mio Cid, se conoce por ambos nombres, como ya hemos comentado ampliamente, es anónimo, pero también es preceptivo saber que, en la época juglaresca, es decir, en la época en que los juglares iban de pueblo en pueblo, e incluso por algunos castillos y palacios, cantando y recitando las glorias de las composiciones que componían los trovadores, era costumbre habitual que estos no firmaran sus composiciones, habitualmente poemas y, los dejaran siempre como poemas anónimos. A los romances de esta peculiar época de la historia poética, se les denomina «Romancero viejo», y una de sus grandes características es que son anónimos.
Nunca entenderé esta costumbre trovadoresca, pues a todos los poetas y escritores que componemos nuestras obras, nos complace firmarlas, ya sea con nuestro nombre, o con un pseudónimo que con el tiempo siempre se asociará con el nombre real del autor.
Mas, a pesar de lo dicho, esta costumbre en cierta manera ha llegado hasta nuestros días, así algunos romances modernos y más o menos modernos, a pesar de que en cierta manera sí se sabe qué poetas los han compuestos, oficialmente siguen siendo anónimos.
Como ejemplo citaré los romances:
Romance del cazador cazado
Romance del Conde Olinos
De Francia partió la Niña
Romance de Amenábar
Romance de don Bueso
Romance de la loba parda
Romance de doña Alda
…
6. Sobre los versos
El Cantar de mio Cid es toda una experiencia de lectura para los sentidos. Está compuesto por la nada despreciable cantidad de 3735 versos heterométricos, que oscilan entre los decasílabos y los vigintasílabos, aunque predominan sobre todo los hexadecasílabos y los tetradecasílabos. Todos los versos están divididos por una cesura en alguna parte del mismo, constituyendo dos hemistiquios, en la mayoría de los versos, heterostiquios. Pero puede darse el caso, como veremos más adelante, que la cesura separe los versos tetradecasílabos en dos hemistiquios isostiquios perfectos, convirtiendo de esta manera los versos tetradecasílabos en versos alejandrinos. Pero esto tan sólo es una anécdota dentro de la inmensidad de versos del poema.
Recordemos que, durante el Mester de Clerecía, corriente literaria culta que se dio en los siglos XIII y XIV en España, los versos alejandrinos se utilizaron masivamente, siendo la composición en que más se utilizaron, la cuaderna vía o tetrástrofo monorrimo.
La rima utilizada es asonante y monorrima en cada tirada, las cuales están compuestas por un número de versos anisosilábicos indeterminados que, según el filólogo, historiador, folclorista y medievalista español Ramón Menéndez Pidal (18691968), oscilan entre los 3 y los 190 versos, teniendo cada tirada la misma rima y, además, podríamos concluir que también tienen un discurso poético que unifica la misma.
De esta manera, entendemos que cuando cambia la rima, hemos cambiado de tirada.
El Cantar de mio Cid está compuesto por 152 tiradas, siendo la más extensa la número 112, la cual narra el pasaje en el que un león se escapa de su jaula mientras el Cid duerme, siendo rodeado y protegido por sus bravos hombres. Cabe destacar que, en este pasaje, se apunta que los infantes de Carrión sintieron miedo y huyeron de allí haciendo gala de una gran cobardía. Mas, como no podía ser menos, el Cid al despertarse, como buen héroe, reduce al león y lo reconduce a su jaula.
Veamos la métrica y cesura de algunos de los versos de este gran poema épico.
Verso 211
Mesuraremos la posada, quitaremos el reynado
Verso heptadecasílabo, por lo tanto, impar, con cesura tras la palabra «posada» conformando dos heterostiquios, el primero eneasílabo y el segundo octosílabo.
Verso 3586
Estas tres lanzas caen senos pendones;
Verso dodecasílabo, por lo tanto, par, con cesura tras la palabra «lanzas», conformando dos heterostiquios, el primero pentasílabo y el segundo heptasílabo.
Verso 2575
Dar uos he dos espadas, acolada a tizon
Verso tetradecasílabo, por lo tanto, par, que al tener su cesura tras la palabra «espadas» divide el verso en dos hemistiquios isostiquios heptasílabos perfectos, motivo por el que este verso podría considerarse un verso alejandrino.
7. Argumento del Cantar de mio Cid
El personaje central del Cantar de mio Cid, el héroe al que ensalza este poema épico, es el gran caballero castellano Rodrigo Díaz de Vivar, el «Cid Campeador», del cual se desconoce la fecha y lugar exactos de su nacimiento, aunque se cree que nació en Vivar, ciudad de Burgos, sobre el 1048, y murió, eso sí se sabe con certeza, en Valencia, de donde fue Señor, en 1099.
Este extenso y bello poema, narra cómo el Cid Campeador pierde y, posteriormente, recupera su honra, desde su primer e injusto destierro, ordenado por el rey Alfonso VI (1040/1041-1109), llamado «el Bravo», llegando a narrar el poema sus posteriores victorias militares, para finalizar con la humillación que reciben sus hijas doña Elvira y doña Sol, (aunque se cree que estos fueron nombres poéticos propuestos por el autor del poema y, que sus nombres reales fueron María y Cristina), por parte de sus respectivos maridos, los infantes de Carrión don Diego y don Fernando, hecho especialmente remarcado en pasaje denominado «Afrenta de Corpes».
Como se intuye de lo comentado hasta aquí, el Cantar de mio Cid tiene algunos grandes pasajes que engloban una serie de acciones concretas. Con esta premisa por bandera, Menéndez Pidal en 1913 dividió el cantar en tres partes, actos o «cantares» bien diferenciados, y desde entonces, así se ha venido separando siempre. Menéndez Pidal para realizar la división que propuso del Cantar de mio Cid, se basó en los propios versos del cantar.
Citaré algún ejemplo.
El verso 1085 dice:
aquís conpieça la gesta de mio Çid el de Bivar
Por ello tomó este verso como el inicio de la segunda parte del cantar.
Y el verso 2276 dice así:
Las coplas deste cantar aquís van acabando
Motivo por el que tomó este verso como el último de la segunda parte.
Una vez entendida la mecánica utilizada por Menéndez Pidal para dividir el Cantar de mio Cid en tres partes, tenemos que las mismas ocupan los siguientes versos.
Primer cantar: Del verso 1 al verso 1084. Ambos incluidos.
Segundo cantar: Del verso 1085 al verso 2277. Ambos incluidos.
Tercer cantar: Del verso 2278 al verso 3370. Ambos incluidos.
El estilo en que está compuesto, como la mayoría de los cantares de gesta, es sobrio, con una imponente retórica, envuelta en un halo de gran realismo, aunque no le falta cierto grado de ficción poética.
Para concluir, deseo compartir del Segundo Acto o Cantar los versos del 1815 al 1819, plasmados primero en castellano antiguo, que es como originalmente se escribió, y posteriormente su traducción al español moderno.
Castellano antiguo.
Mando a Pero Vermudez que fuese con Mynaya.
Otro dia manana priuado caualgauan,
E dozientos omnes lieuan en su compaña,
Con saludes del Çid que las manos lebesaua:
Desta lid que hs srrancada .cc. cauallos le enviaua enpresentaia
Español moderno.
Mandó a Pero Bermúdez que fuese con Minaya.
Otro día de mañana, aprisa cabalgan
Y doscientos hombres llevan en su compaña
Con saludos del Cid que las manos le besaba:
De esta lid que ha ganado doscientos caballos en presente le enviaba.
Hasta aquí, una somera aproximación al bello, extenso y complejo poema, Cantar de mio Cid, pues sobre el mismo hay tanto que decir, que es verdaderamente imposible bajo todos los aspectos y supuestos, resumirlo todo en un artículo. Pero entiendo que es un buen punto de partida para tomar contacto con este poema épico y que el siente las bases para la investigación que cada uno desee realizar sobre el mismo.
Bibliografía
Libros
Cantar de mio Cid. Alberto Montaner. Real Academia Española. Contiene un ensayo de Francisco Rico.
El Cantar de mio Cid. Dolores Oliver Pérez. Fundacion Ibn Tufayl. 2008
Preceptiva poética general de la lengua española. Juan Benito Rodríguez Manzanares. Amazon. 2023
El conde Olinos. Ediciones Ekaré.
Artículos
Uno y cien: «Soberanía» y «Representación» en el «Poema de mio Cid». Mario Hernández Sánchez-Barba
La reslidad histórica del Cid según el P- Gonzálo Martínez Díez. Nicolás López Martínez
El espacio en el Cantar de mio Cid. Juan Manuel Cacho Blecua
Webs
Wikipedia (wikipedia.com)
Poesía castellana (poesiacastellana.es)
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (cervantesvirtual.com)
Donde he trabajado con la versión en castellano antiguo y español moderno.
Secretaría de Educación de México (seducoahuila.gob.mx)
Enciclopedia del lenguaje (lenguaje.com)
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