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ARTÍCULO 319

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CASA REAL DE HAWÁI: A EUROPA DESDE VALENCIA

 

 
 

Sobre el tema que voy a tratar en este artículo, no me cabe la menor duda de que, a buen seguro, a muchos valencianos les va a llegar hasta lo más profundo de su ser y lo más bello de sus corazones, pues el Cant Valencià conmueve a propios y extraños conjugando en él fuerza y dulzura junto tradición y futuro, pues es una forma de expresión artístico-musical tan enraizada en nuestra idiosincrasia como pueblo, que es difícil hablar del Cant Valencià y no sentirse pletórico de gozo y alegría.

Comenzaré comentando que el Cant Valencià, o Cant del Valencià, aúna bajo ese nombre, al Cant d’Estil y les Albaes, los cuales son un canto de estilo monódico, es decir, un canto para una sola voz y un solo instrumento o coro. Además, El Cant Valencià, es una de las cuatro grandes tradiciones artístico-musicales arraigadas en nuestro país, España, y que se le suele llamar de manera analítica, Cant d’Estil Valencià.

Las cuatro tradiciones artístico-musicales españolas son; en Valencia, como citaba, el Cant Valencià; en Andalucía el Flamenco; en Asturias la Asturianada, también llamada Tonada; y en Aragón laJjota parada, también llamada de estilo.

Pero, por distintas razones, seguramente políticas en gran medida, la Asturianada, y el Cant Valencià, se circunscribieron a sus ámbitos de origen sin tener prácticamente ninguna proyección fuera de ellos, mientras que el Flamenco y la Jota parada, han conseguido salir de sus ámbitos de origen extendiéndose no sólo al ámbito español. En el caso del flamenco, incluso han conseguido llegar al ámbito mundial, dando como resultado variantes como el flamenco-pop, el nuevo flamenco, o el flamenco fusión, entre otras.

Haciendo un poco de historia, cabe comentar que, nuestro Cant Valencià tiene sus orígenes en la Baja Edad Media entre los siglos XIV y XV, y principios de la Edad Moderna que se extendió entre los siglos XV al XVIII, por tal motivo, podemos concretar que el Cant Valencià tiene sustratos de las culturas cristiana, musulmana y judía.

Centrándonos en nuestra huerta valenciana, y en especial en la ribera del río Júcar, tenemos que al Cant Valencià podríamos definirlo como:

«La tradición oral de unos cantos interpretados individualmente, provenientes sobre todo del ámbito rural como labradores y artesanos, que se cantaban como rondas amorosas, festivas, de quintos, de mayorales, familiares, etc.»

Aunque como veremos, esto se ajusta más al Cant d’Estil que a les Albaes.

El Cant d’Estil en su amplio espectro, según el etnomusicólogo valenciano Carles Pitarch Alfonso, se debe incluir dentro de las variedades afandangadas . que tan arraigadas están en el sur de España, y que, suelen estar acompañada con instrumentos de cuerda.

Aunque nuestro Cant d’Estil tiene sus propias particularidades y peculiaridades que lo alejan bastante de los tradicionales fandangos andaluces.

Además, dentro del Cant d’Estil encontramos un buen número de diversos cantos no métricos, como citaba, de origen rural, como lo son; l'u i dos, l'u i dotze, l'u, l'onze, la riberenca, o, l'alacantina, entre otros.

Por el contrario, les Albaes, son cantos métricos puramente valencianos, sin ningún tipo de reminiscencia o inclusión en otro tipo de canto de nuestro país, y son de origen urbano, no rural. Les Albaes están acompañadas por instrumentos de viento y percusión, como lo son la dolzaina y el tabalet, y están ampliamente difundidas desde Castellón de la Plana hasta la huerta de Gandía.

Para poder cantar este tipo de obras, se requiere una voz privilegiada, como la tuvieron tantos y tantos grandes maestros.

Así, podemos hablar de la Primera Generación de cantadores, llamada de Carabina y Maravilla que se extendió aproximadamente entre 1870 y 1920, en la cual cabe destacar al gran cantador alcoyano Evaristo (1874-1951), más conocido como «Evaristet», el cual contaba con una voz aguda, espontánea y cautivadora, siendo además maestro por dos generaciones de este canto requintado, y aclamado como el Rei del Cant Valencià, por profesores y discípulos.

De la Tercera Generación de cantadores, que se extendió de 1920 a 1970, hay que destacar a Joan Casanoves Cases, más conocido como el «Chiquet de Bétera» (1893-1983), que contaba con una gran pureza de estilo. Y la gran cantadora La Blanqueta (1897-1971), la cual tenía verdaderamente una voz privilegiada para el Cant Valencià, la cual fue nombrada Socia de Honor en 2015 por l’Associació d’Estudis del Cant Valencià. A esta gran cantadora se le debe en gran parte la proliferación de mujeres en este bello estilo de canto propiamente valenciano.

Y ya más recientemente, en la llamada Quinta Generación de cantadores, que se extiende desde 1960 hasta nuestros días, podemos hablar de las voces de Pilar García Comeche (1930-2017), más conocida como «la Pilareta», la cual fue un verdadero referente del Cant Valencià. O de Manuel Marzal Barberà (1918-1993), más conocido como «El Chiquet de Mislata».

Este tipo de canto puede tener una letra fija que el cantador conoce, o bien, puede intervenir la figura del versador, el cual es una persona que improvisa la letra de los cantes en ese mismo momento, la cual le va diciendo verso a verso en la oreja al cantador para que este con su privilegiada voz nos conquiste a todos y nos ponga los pelos de punta.
Ahora procede dar las gracias a l’Associació d’Estudis del Cant Valencià con su presidente Manuel Marzal Álvaro (1950) al frente, por la gran faena que están realizando en pro del Cant Valencià, pues gracias a esta entidad, en 2014, se creó la especialidad de Cant Valencià en las enseñanzas profesionales de música, con lo que, por primera vez se pudo estudiar el Cant d’Estil en los conservatorios, dándole a esta bella forma de canto, todo el esplendor que desde siempre tuvo y que nunca, a pesar de todo, ha perdido, pues el Cant Valencià es una seña de identidad valenciana desde la Renaixença, movimiento cultural que comenzó a finales del siglo XIX y se extendió por gran parte del siglo XX, teniendo su máximo esplendor en los tiempos de la Restauración Borbónica (1874-1931).
Como toda muestra del patrimonio cultural de un pueblo, es de desear y esperar que el Cant Valencià, con el Cant d’Estil y les Albaes, se enraícen y afiancen más aún si cabe, en todas las personas que habitamos Valencia y el mundo entero, pues son una bella muestra de canto que te eriza la piel cuando el cantador, o cantador y versador, se unen en perfecta simbiosis y armonía, y lo escuchas con todo su esplendor.

Valencia es sinónimo de cultura.

 
 
 

Fuente:
El Periódico de Aquí

 
 
 
 
     
   
 
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